Bao bun taiwanés al vapor, blanco y esponjoso, plegado en concha y relleno de panceta braseada, encurtidos, cilantro y cacahuete.
Panadería y ReposteríaMedio4 h (1 h activa + 1 h 30 min fermentación + 2 h braseado de panceta + vapor)Panadería y Bollería

Bao Bun al Vapor Relleno de Panceta

El bao es un pan al vapor del norte de China cuya versión plegada, el gua bao, se popularizó en Taiwán como comida de calle rellena de panceta guisada, encurtidos y cacahuete. A diferencia de un pan de horno, aquí no hay corteza: el vapor mantiene la superficie a 100 grados y con la humedad saturada, así que no hay Maillard ni deshidratación y la masa queda blanca, algodonosa y elástica. El relleno es el contrapunto exacto: panceta braseada durante dos horas en soja, azúcar moreno y anís estrellado hasta quedar melosa, cortada por el ácido de los encurtidos y rematada con cacahuete tostado.

Tiempo Total
4 h (1 h activa + 1 h 30 min fermentación + 2 h braseado de panceta + vapor)
Dificultad
Medio
Raciones
6 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 4 h (1 h activa + 1 h 30 min fermentación + 2 h braseado de panceta + vapor)
01

Paso 01

Corta los 600 g de panceta fresca en tiras de 3 cm y dóralas en una cazuela a fuego fuerte 5 minutos por cara, hasta formar costra. Retira el exceso de grasa, añade 25 g de jengibre en láminas, 15 g de ajo aplastado, los 80 ml de soja, los 40 g de azúcar moreno, los 2 g de anís estrellado y 300 ml de agua. Tapa y brasea 2 horas a fuego mínimo, hasta que la carne ceda al presionarla y el líquido se haya reducido a un glaseado.

Consejo: Dorar antes de brasear aporta por Maillard los compuestos tostados que la cocción en líquido nunca genera, y retirar la grasa sobrante después evita que el glaseado final quede aceitoso en lugar de siruposo. Las 2 horas a fuego mínimo hidrolizan el colágeno de la panceta en gelatina, que es lo que da la textura melosa. El error típico es el fuego alto: la soja reduce demasiado rápido, se pasa de punto y amarga.

02

Paso 02

Templa los 140 ml de leche a 35 grados y disuelve dentro los 8 g de levadura fresca desmenuzada junto con 5 g de los 25 g de azúcar. Deja reposar 10 minutos hasta que se forme espuma en la superficie. Mientras, escurre los 200 g de encurtidos de zanahoria y pepino, pica los 15 g de cilantro y trocea los 50 g de cacahuete tostado.

Consejo: Los 35 grados son la ventana en que la levadura arranca a máxima velocidad; por encima de 45 empiezan a morir las células y por debajo de 20 la fermentación se vuelve tan lenta que la masa no alcanza volumen en una hora. Los 5 g de azúcar disueltos con ella le dan sustrato inmediato, y la espuma que aparece a los 10 minutos es la prueba visible de que la levadura está viva antes de comprometer los 300 g de harina.

03

Paso 03

Mezcla en un bol los 300 g de harina de repostería, los 3 g de levadura química, los 3 g de sal y los 20 g de azúcar restantes. Añade la leche con la levadura y los 15 ml de aceite de girasol. Amasa 10 minutos hasta obtener una masa muy lisa, suave y algo sedosa al tacto, que no se pegue a las manos y ceda sin resistencia al presionarla.

Consejo: Se usa harina de repostería y no de fuerza a propósito: su bajo contenido en proteína, en torno al 9%, forma poco gluten y da la miga algodonosa y tierna que caracteriza al bao, mientras que una harina fuerte lo dejaría correoso y elástico. La levadura química es el refuerzo que actúa por vía térmica en el vapor, cuando la levadura fresca ya ha muerto, y aporta el empuje final que abre la miga.

04

Paso 04

Bolea la masa plegándola sobre sí misma hasta tensar la superficie, colócala en un bol engrasado y tápala con film. Deja fermentar 1 hora a 24 grados, hasta que doble su volumen. Comprueba el punto hundiendo un dedo enharinado 2 cm: la huella debe recuperarse despacio y solo a medias, sin cerrarse del todo ni quedarse hundida.

Consejo: Durante esta hora la levadura genera el CO2 que abre la miga y los ésteres y alcoholes que dan aroma, algo que la levadura química por sí sola no aporta. La prueba del dedo es más fiable que el reloj: en una cocina a 30 grados la masa dobla en 40 minutos, y si la dejas la hora completa sobrefermenta, la red de gluten se debilita y los baos se arrugan al salir de la vaporera.

05

Paso 05

Desgasifica la masa y estírala con rodillo a 5 mm de grosor. Corta óvalos de 10 por 7 cm con un cortapastas. Pincela media cara de cada óvalo con aceite de girasol y pliégalo por la mitad sobre un rectángulo de papel de horno de 8 cm, sin presionar el pliegue, para formar la concha característica.

Consejo: El aceite entre las dos caras es lo que permite abrir el bao después sin que se rasguen: al cocerse, las superficies de masa se sueldan por gelatinización del almidón, y la película de grasa lo impide. El papel bajo cada pieza cumple dos funciones, evitar que la masa se pegue a la vaporera y permitir manipularlos sin deformarlos. No presiones el pliegue o quedará un canto duro y aplastado.

06

Paso 06

Coloca los baos con su papel en la vaporera, separados 3 cm entre sí, y tapa. Deja levar 30 minutos a temperatura ambiente, sin encender el fuego, hasta que estén visiblemente hinchados y ligeros al levantarlos. Al presionar suavemente un borde con la yema, la masa debe ceder como una almohada y volver muy despacio.

Consejo: Los 3 cm de separación no son excesivos: los baos crecen cerca de un 40% durante el vapor y, si se tocan, se sueldan entre sí y al separarlos se desgarra la superficie. Este segundo levado reconstruye la estructura de gas tras el desgasificado con burbujas más pequeñas y uniformes, que dan la miga fina. Sin él, el bao sube de golpe en la vaporera y queda denso, con una miga apretada y gomosa.

07

Paso 07

Pon agua a hervir en la base de la vaporera y baja el fuego hasta que hierva suave, sin borbotones. Coloca la vaporera encima, envuelve la tapa con un paño limpio y cuece 10 a 12 minutos. Apaga el fuego y espera 2 minutos completos antes de destapar, levantando después la tapa despacio y en diagonal, apartándola de los baos.

Consejo: El paño en la tapa absorbe la condensación, que de otro modo caería en gotas sobre la masa dejando cráteres amarillentos y zonas gomosas. Los 2 minutos de espera evitan el choque térmico: al destapar de golpe, el aire frío contrae el vapor del interior de la miga, todavía blanda, y los baos se arrugan de forma irreversible. Es el error más frecuente y ocurre justo cuando ya creías haber terminado.

08

Paso 08

Abre cada bao por su pliegue sin separarlo del todo y rellena con 3 o 4 tiras de la panceta braseada napadas con su glaseado. Añade encima 30 g de encurtidos escurridos, unas hojas de cilantro y una cucharada generosa de cacahuete tostado picado. Sirve caliente y de inmediato, en cuanto estén montados.

Consejo: El montaje es lo último por una razón de humedad: la masa al vapor es muy porosa y absorbe el glaseado en pocos minutos, pasando de algodonosa a empapada. El orden importa además por textura, con la grasa abajo, el ácido de los encurtidos en medio para cortarla y el cacahuete arriba, donde conserva el crujido; enterrado bajo la carne caliente se ablanda antes de llegar a la mesa.

#Panadería y Repostería#Medio#4 h (1 h activa + 1 h 30 min fermentación + 2 h braseado de panceta + vapor)#Panadería y Bollería
Maridaje

Riesling off-dry

Mosela, Alemania

Su punto de dulzor y acidez equilibran la soja salada y el azúcar del braseado, mientras refresca la grasa de la panceta.

Gewürztraminer

Alsacia, Francia

Aromático y especiado, dialoga con el jengibre y el anís estrellado del braseado asiático.

Cava Rosado Brut

Penedès, España

La burbuja y la fruta roja cortan la untuosidad de la panceta y aportan frescura al bocado.

Galería

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