Dos carrilleras de cerdo ibérico de bellota estofadas 48 horas sobre puré de apionabo con gel de manzana verde y crujiente de oreja en plato de cerámica negra mate
EspañolaAvanzado50 h (2 h activas + 48 h de cocción baja temperatura)carne

Carrillera de Cerdo Ibérico de Bellota Estofada 48 Horas — Puré de Apionabo, Gel de Manzana Verde y Crujiente de Oreja

La carrillera de cerdo ibérico de bellota es uno de los cortes más infravalorados y más extraordinarios del animal: su tejido conectivo altísimo, convertido en gelatina pura tras 48 horas de cocción a baja temperatura, produce una textura que literalmente se funde en boca sin que la carne se deshaga en fibras. El crujiente de oreja —frita hasta quedar como un chip translúcido y crujiente— es el contrapunto textural que da razón de ser al plato. La manzana verde en gel aporta la acidez que necesita toda esa riqueza.

Tiempo Total
50 h (2 h activas + 48 h de cocción baja temperatura)
Dificultad
Avanzado
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 50 h (2 h activas + 48 h de cocción baja temperatura)
01

Paso 01

Salpimenta las carrilleras con 8 g de sal fina y 2 g de pimienta negra recién molida, frotando bien por toda la superficie. Calienta 30 ml de aceite en una cazuela de hierro a fuego muy vivo. Sella las carrilleras 3-4 minutos por cada lado hasta que tengan una costra dorada y uniforme. Resérvalas.

Consejo: El sellado no cocina la carne por dentro — solo crea costra. Seca bien las carrilleras con papel antes de sellar: la humedad impide que se doren.

02

Paso 02

En la misma cazuela y grasa, añade la cebolla, la zanahoria y el ajo. Sofríe a fuego medio 6-8 minutos hasta que estén bien dorados. Vierte el vino tinto y sube el fuego. Reduce a la mitad (8-10 minutos). Añade el caldo, el tomillo, el laurel y la pimienta en grano. Devuelve las carrilleras a la cazuela.

Consejo: Que el vino reduzca bien es clave: si no, el alcohol no se evapora y el guiso queda con sabor áspero.

03

Paso 03

Asegúrate de que el líquido cubra las carrilleras al menos dos tercios. Tapa la cazuela con doble capa de papel de aluminio y encima la tapadera. Mete en el horno a 72°C exactos (comprueba con termómetro) durante 48 horas. Al terminar, las carrilleras se parten con una cuchara. Sácalas con una espátula plana con mucho cuidado.

Consejo: Si tu horno oscila mucho de temperatura, usa un termocirculador: envasa las carrilleras con el sofrito al vacío y cocina a 72°C/48h. El resultado es idéntico y más preciso.

04

Paso 04

Corta la oreja de cerdo cocida en láminas de 3 mm. Extiéndelas en papel sulfurizado y sécalas en horno a 60°C durante 2 horas hasta que estén completamente deshidratadas y rígidas. Calienta aceite de girasol a 200°C en un cazo hondo. Fríe las láminas 90 segundos hasta que se inflen y queden crujientes. Escurre y sazona con sal Maldon y pimentón ahumado. Úsalas en los 5 minutos siguientes.

Consejo: El crujiente pierde su textura en contacto con la humedad. Por eso se hace en el último momento y se coloca en el plato en posición vertical.

05

Paso 05

Cuece los dados de apionabo en agua con sal (10 g por litro) durante 15 minutos hasta que estén tiernos. Escurre bien y pasa por el pasapurés en caliente. Incorpora la mantequilla fría en dados poco a poco removiendo con espátula. Añade la nata caliente, sazona con 4 g de sal y reserva al baño María a 65°C.

Consejo: El apionabo tiene un sabor a apio suave y ligeramente anisado que complementa perfectamente la potencia del estofado. Si no lo encuentras, el apio nabo blanco es el mismo producto.

06

Paso 06

Mezcla el zumo de manzana verde con unas gotas de zumo de limón y el agar-agar. Lleva a ebullición removiendo sin parar. Vierte en una bandeja y refrigera 30 minutos hasta que gelifique. Tritura en batidora a máxima velocidad hasta obtener un gel fluido y brillante. Guarda en biberón. Aparte, cuela el jugo de cocción, desgrasa y reduce a fuego vivo hasta que napee la cuchara. Monta con 40 g de mantequilla fría.

Consejo: El gel de manzana aporta acidez y frescor que corta la grasa del estofado. La proporción correcta de agar es 1% del peso del líquido.

07

Paso 07

Calienta los platos de cerámica negra a 55°C. Coloca una quenelle de puré de apionabo en el centro. Apoya dos carrilleras encima. Vierte la salsa montada sobre las carrilleras. Añade 5-6 puntos de gel de manzana alrededor con el biberón. En el último segundo, coloca el crujiente de oreja en posición vertical sobre las carrilleras y lleva inmediatamente a la mesa.

Consejo: El crujiente va en el último segundo y en vertical — horizontal pierde el crujiente en 30 segundos. Una vez en la mesa, el comensal tiene 2-3 minutos antes de que se ablande.

08

Paso 08

El plato terminado: carrillera ibérica 48h sobre puré de apionabo, salsa de estofado montada con mantequilla, gel de manzana verde y crujiente de oreja en posición vertical.

Consejo: Lleva inmediatamente a la mesa. El crujiente de oreja solo mantiene su textura 2-3 minutos.

#Española#Avanzado#50 h (2 h activas + 48 h de cocción baja temperatura)#carne
Maridaje

Monastrell de maduración en barrica de roble francés

Jumilla, España

La Monastrell de Jumilla tiene la estructura tánica y la densidad de fruta negra necesarias para enfrentar la riqueza gelatinosa de la carrillera ibérica de bellota. Su carácter de ciruela pasa y especias dialoga con la salsa de vino tinto, y su acidez natural limpia la untuosidad del colágeno convertido en gelatina.

Châteauneuf-du-Pape de Grenache dominante

Châteauneuf-du-Pape, Ródano Sur, Francia

El Châteauneuf-du-Pape de ensamblaje con Grenache dominante tiene una textura aterciopelada y notas de fruta madura, especias, cuero y garrigue que dialogan de forma extraordinaria con el cerdo ibérico de bellota. Sus taninos redondos abrazan la gelatina de las carrilleras y su acidez natural corta la riqueza del puré de apionabo.

Cidra natural de manzana sin filtrar

Asturias, España

La opción más sorprendente: una cidra natural asturiana limpia el paladar de la grasa del ibérico de forma radical y crea un puente directo entre la acidez del gel de manzana y la riqueza de la carne. Su efervescencia natural actúa como contrapunto físico a la densidad del plato.

Galería

8 imágenes