
Merluza de Pincho en Panko con Mahonesa de Lima
La merluza de pincho (Merluccius merluccius), capturada con anzuelo y no con red de arrastre, llega a la cocina con la carne intacta, firme y de un blanco nacarado que delata su frescura. En esta receta la vestimos con una coraza de panko, ese pan rallado japonés de escamas grandes que, al freírse por encima de 140 °C, se deshidrata y desarrolla reacción de Maillard formando una corteza dorada, aireada y sonoramente crujiente. Por dentro el pescado apenas se cuece: su miosina coagula hacia los 50 °C y gelatiniza sin secarse, conservando esos jugos que hacen de la merluza un pescado tan agradecido. Rematamos con una mahonesa de lima cuya acidez cítrica corta la grasa del rebozado y refresca cada bocado. Es cocina vasca de mercado, sencilla en el fondo y exquisita en el detalle: el equilibrio entre lo crocante y lo tierno, entre lo graso y lo ácido, resuelto en un plato que parece de bar y sabe a alta cocina.
Preparación Paso a Paso
8 pasos · 45 minPaso 01
Reúne y ordena la mise en place: supremas de merluza secas y a temperatura de nevera, tres platos hondos con harina, huevo batido y panko, la lima rallada y exprimida, y el aceite listo para calentar.
Consejo: Alinea los tres platos en el orden harina-huevo-panko: evita mancharte y agiliza el empanado sin apelmazar.
Paso 02
Seca muy bien las supremas con cuidado, sazónalas y pásalas por la harina sacudiendo el exceso hasta dejar una capa finísima.
Consejo: La harina debe ser un velo: si queda gruesa, el empanado se despega al freír.
Paso 03
Baña cada suprema en huevo batido, escurre y rebózala en panko presionando apenas para que las escamas se adhieran por toda la superficie.
Consejo: No aprietes en exceso: el panko cruje porque conserva huecos de aire; si lo compactas, pierde su gracia.
Paso 04
Monta la mahonesa de lima: emulsiona la yema con el aceite de girasol en hilo fino hasta que espese y termina con el zumo y la ralladura de lima y una pizca de sal.
Consejo: Todos los ingredientes a la misma temperatura para que la emulsión no se corte.
Paso 05
Calienta el aceite en una sartén honda hasta los 175-180 °C, controlando con termómetro para que la fritura selle sin absorber grasa.
Consejo: Si no tienes termómetro, un trozo de panko debe burbujear vivamente y dorarse en unos 15 segundos.
Paso 06
Fríe las supremas en tandas, sin amontonar, unos 2-3 minutos por lado hasta un dorado uniforme, dejando el interior apenas cuajado y jugoso.
Consejo: No llenes la sartén: cada pieza baja la temperatura del aceite y el rebozado se empapa.
Paso 07
Escurre las supremas sobre una rejilla para que el aire circule por debajo y el crujiente se mantenga intacto.
Consejo: La rejilla es mejor que cualquier superficie plana: evita que el vapor reblandezca la base del rebozado.
Paso 08
Emplata las supremas recién fritas junto a una quenelle de mahonesa de lima y unas ralladuras verdes por encima, y sirve de inmediato.
Consejo: Sirve al momento: el crujiente del panko es efímero y no perdona la espera.
Txakoli
D.O. Getariako Txakolina
Su acidez vibrante y esa aguja de burbuja fina cortan la grasa del frito y refrescan el paladar, con un final salino que dialoga con la merluza.
Albariño
D.O. Rías Baixas
Fruta blanca, salinidad atlántica y buena acidez para acompañar el pescado sin taparlo, subrayando el toque cítrico de la lima.
Fino
D.O. Jerez
Seco, punzante y con notas de crianza bajo velo de flor; su salinidad y su nervio limpian la boca entre bocado y bocado de rebozado.
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