Lomo de bacalao al Club Ranero sobre pil-pil dorado y emulsionado napado con sofrito de pimiento choricero, en cazuela de barro sobre tabla de roble con luz natural desde la izquierda.
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Bacalao al Club Ranero con Sofrito de Pimiento

El Club Ranero es la evolución bilbaína del pil-pil: nació en el Café-Bar Ranero cuando a un pil-pil se le añadió un sofrito de cebolla y pimiento choricero, y así el clásico se volvió más goloso sin perder su alma emulsionada. Partimos de un buen lomo de bacalao (Gadus morhua) desalado, lo confitamos suave en aceite de oliva con ajo y guindilla, y con ese mismo aceite tibio y la gelatina que suelta la piel montamos el pil-pil: una emulsión cremosa, dorada y viva. Sobre ella, un sofrito sedoso de pimiento choricero que aporta dulzor ahumado y color. Es el plato que separa a los cocineros de los aficionados, porque exige entender que aquí no se cocina con fuego, se cocina con paciencia y muñeca.

Tiempo Total
1 h
Dificultad
Avanzado
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 1 h
01

Preparar los ingredientes

Saca los cuatro lomos de bacalao desalado de la nevera 30 minutos antes y sécalos con papel. El atemperado no es un capricho: un lomo frío baja de golpe la temperatura del aceite y arruina el confitado. Lamina los 4 dientes de ajo finos y parejos, abre la cayena, pica la cebolla y el pimiento verde en brunoise y ten medidas las 3 cucharadas de pulpa de choricero.

Consejo: El bacalao a temperatura ambiente suelta mejor la gelatina y se confita más uniforme que sacado directo de la nevera.

02

Hacer el sofrito

En una sartén aparte, pocha la cebolla y el pimiento verde con las 3 cucharadas de aceite a fuego suave unos 12 minutos, hasta que estén tiernos y sin color. Añade el tomate rallado y la pulpa de choricero y cocina 20 minutos más a fuego mínimo, removiendo. El sofrito está cuando se despega del fondo y el aceite se separa por los bordes teñido de rojo. Resérvalo templado.

Consejo: Reserva el sofrito templado, no frío: así se integrará en el pil-pil sin bajarle la temperatura de golpe.

03

Confitar los ajos

En una cazuela baja de fondo grueso pon los 400 ml de aceite con los ajos laminados y la cayena a fuego suave. Dora los ajos despacio, entre 4 y 5 minutos, y retíralos en cuanto tomen color rubio: un segundo de más y amargan, y ese amargor se queda en todo el aceite. Reserva ajos y guindilla aparte, que vuelven al final.

Consejo: Los ajos aromatizan el aceite; sácalos antes de que se quemen o amargarán toda la salsa.

04

Confitar el bacalao

Deja que el aceite baje a unos 60 °C, que notarás porque deja de temblar la superficie. Coloca los lomos con la piel hacia abajo y confítalos entre 8 y 10 minutos cucharándolos sin parar. El aceite no debe burbujear nunca: a esa temperatura la piel suelta la gelatina que va a ligar el pil-pil, y si hierve se coagula y no emulsiona.

Consejo: La piel hacia abajo es clave: ahí está la gelatina que necesitarás para el pil-pil.

05

Reservar lomos y gelatina

Retira los lomos con una espátula ancha, sosteniéndolos por debajo para que no se rompan, y resérvalos templados. Verás en el fondo de la cazuela un poso blanquecino: esa es la gelatina y es el ingrediente clave. Cuela el aceite junto con ella a un bol y deja que baje a 40-50 °C antes de intentar ligar nada.

Consejo: Esa gelatina blanquecina del fondo de la cazuela es oro: es el emulsionante del pil-pil, no la tires.

06

Montar el pil-pil

Pon la gelatina en un cazo o cuenco amplio y muévelo en círculos mientras incorporas el aceite templado en hilo muy fino, como quien monta una mahonesa. Al principio parecerá que no pasa nada; a los dos o tres minutos la mezcla blanquea de golpe y espesa hasta quedar como una crema. Si se corta, para, añade una cucharada de agua fría y vuelve a arrancar.

Consejo: Si se corta, añade unas gotas de agua fría o un poco de caldo y sigue moviendo: remontará.

07

Integrar el sofrito

Incorpora el sofrito de choricero al pil-pil con movimientos envolventes y suaves, o repártelo por encima si lo prefieres más marcado visualmente. No batas: la emulsión es frágil y el exceso de movimiento la rompe. Lo que distingue un club ranero de un pil-pil con sofrito encima es precisamente que el pimiento se integre sin deshacer la salsa.

Consejo: Integra el sofrito con la cazuela fuera del fuego: el calor directo puede cortar la salsa.

08

Emplatar y servir

Coloca los lomos sobre el pil-pil ligado, con la piel hacia arriba, napa con el sofrito y devuelve las láminas de ajo doradas por encima. Sirve de inmediato en cazuela de barro o plato hondo templado: el pil-pil aguanta ligado unos minutos, pero se corta al enfriarse y no hay forma elegante de recuperarlo en la mesa.

Consejo: Sirve al momento y en recipiente caliente: el pil-pil está en su mejor punto recién montado.

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Maridaje

Txakoli

D.O. Getariako Txakolina

Su acidez viva y su aguja carbónica cortan la untuosidad del pil-pil y refrescan cada bocado.

Blanco de Viura y Malvasía

D.O.Ca. Rioja

Cuerpo y frescor que acompañan el dulzor ahumado del sofrito de choricero sin competir con él.

Godello

D.O. Valdeorras

Mineralidad y fruta blanca que sostienen la emulsión grasa y le dan verticalidad al plato.

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