
Risotto Negro de Sepia con Alioli de Tinta y Crujiente de Calamar
El risotto negro de sepia es uno de los grandes platos del Mediterráneo: arroz Carnaroli cocinado con paciencia en caldo de marisco y tinta de sepia hasta alcanzar un color obsidiana brillante y una cremosidad que no necesita espesantes — solo técnica. El crujiente de calamar aporta la contraseña textural del plato, y el alioli de tinta golpea con intensidad marina en cada cucharada. Negro absoluto, sabor absoluto.
Preparación Paso a Paso
6 pasos · 50 minPaso 01
Limpiar la sepia: colocar la sepia sobre la tabla y localizar la bolsa de tinta — una bolsa plateada translúcida dentro de la cavidad. Separarla con los dedos con cuidado extremo sin romperla y reservar en un cuenco pequeño. Retirar el hueso interno (la pluma), las vísceras y la piel exterior tirando desde las esquinas — sale entera si se hace con suavidad. Lavar bajo agua fría. Cortar el cuerpo en dados de 1cm y las aletas en juliana muy fina para el crujiente. Secar todo con papel de cocina — la humedad es el enemigo del dorado.
Consejo: Si la bolsa de tinta se rompe, la tinta tiñe la carne y pierde potencia para el arroz. Si ocurre, recoge la tinta con una cucharilla — no se pierde, pero trabaja rápido porque se seca.
Paso 02
Preparar el crujiente de calamar: las aletas de calamar en juliana deben estar completamente secas — prensarlas entre dos papeles de cocina y dejar 5 minutos. Enharinar con harina de tempura en un bol, sacudir el exceso golpeando suavemente contra la palma. Calentar el aceite de girasol en sartén honda a 185°C — comprobarlo con termómetro. Freír la juliana en tandas pequeñas durante 90 segundos exactos, removiendo con pinzas para que se dore de forma uniforme. Sacar sobre papel absorbente y salar inmediatamente con sal fina. El crujiente debe quedar dorado claro y rígido — si está marrón, el aceite estaba demasiado caliente.
Consejo: Freír en tandas pequeñas es fundamental: demasiado calamar a la vez baja la temperatura del aceite y el resultado es blando y aceitoso en lugar de crujiente. Entre tanda y tanda, asegúrate de que el aceite vuelve a 185°C.
Paso 03
Preparar el alioli de tinta: majar 1 diente de ajo con una pizca de sal gruesa en el mortero hasta obtener una pasta completamente homogénea sin grumos. Añadir el huevo entero y batir con la batidora de mano desde el fondo del vaso sin mover el brazo. Comenzar a añadir el aceite de oliva suave en hilo muy fino y continuo — los primeros 30 segundos son críticos para que emulsione. Una vez que la base esté emulsionada, puedes añadir el aceite algo más rápido. Cuando tenga consistencia de mayonesa densa, añadir el sobre de tinta de sepia y triturar hasta integrar completamente. La textura final debe ser negra brillante y densa. Reservar en manga pastelera en nevera.
Consejo: Si el alioli se corta (queda líquido y con grumos), comienza de nuevo con un huevo nuevo en el vaso, añade el alioli cortado en hilo muy fino batiendo desde el fondo — se recupera en 30 segundos.
Paso 04
Iniciar el risotto negro: en cazuela amplia de fondo grueso, calentar aceite de oliva a fuego medio. Añadir la cebolla picada muy fina y sofreír 8-10 minutos removiendo cada 2 minutos hasta que esté completamente transparente y blanda — sin que coja color dorado. Añadir el ajo picado y la sepia en dados, subir el fuego a medio-alto y saltear 3 minutos hasta que la sepia esté ligeramente dorada en los bordes. Incorporar el arroz Carnaroli y nacarar removiendo constantemente durante 2 minutos — cada grano debe quedar cubierto de aceite y brillante. Añadir el vino blanco de una vez y remover hasta que evapore completamente — unos 2 minutos. El olor a alcohol debe desaparecer antes de continuar.
Consejo: La cebolla transparente sin dorar es la base del risotto — si coge color, el risotto tendrá un sabor más dulce y menos delicado. El nacarado del arroz es el sello de impermeabilidad que controla la absorción posterior.
Paso 05
Cocer el risotto negro: disolver los sobres de tinta en un cucharón de caldo caliente removiendo hasta que no queden grumos. Añadir al arroz y mezclar — el arroz se volverá negro de forma inmediata y uniforme. Mantener el caldo en un cazo a fuego mínimo hirviendo. Añadir el caldo de cucharón en cucharón: cada adición debe absorberse casi completamente antes de añadir la siguiente — espera hasta que el arroz empiece a secarse en los bordes antes de añadir más. Remover constantemente con movimiento suave de vaivén. Cocinar 17-18 minutos desde la primera adición de caldo. A los 16 minutos empieza a probar: el grano debe tener una pequeña resistencia al morderlo — al dente — y el conjunto debe verse cremoso y fluido, no seco ni apelmazado.
Consejo: El caldo debe estar siempre hirviendo cuando se añade — el caldo frío para la cocción y el arroz queda desigual. Si te quedas sin caldo antes de que el arroz esté listo, usa agua caliente — es mejor que caldo frío.
Paso 06
Mantecatura y emplatado: cuando el arroz esté al dente y el conjunto fluya como una ola al mover la cazuela, apagar el fuego completamente. Añadir el parmesano rallado fino y la mantequilla muy fría cortada en dados pequeños. Con movimientos circulares enérgicos — como agitando la cazuela — mantecar durante 90 segundos completos hasta que la mantequilla desaparezca integrada y el risotto quede brillante, cremoso y con cuerpo. Tapar y reposar exactamente 1 minuto. El risotto debe fluir lentamente al servir — si ha espesado demasiado en el reposo, añadir un chorrito de caldo caliente y remover. Servir en plato blanco hondo caliente. Con la manga pastelera, hacer 5-6 puntos de alioli de tinta alrededor. Coronar con el crujiente de calamar justo antes de llevar a la mesa.
Consejo: La mantecatura fuera del fuego con mantequilla fría es el momento más importante del risotto: el contraste térmico entre el arroz caliente y la grasa fría crea la emulsión. Con el fuego encendido o mantequilla a temperatura ambiente, la emulsión no se forma y el risotto queda graso y plano. 90 segundos de movimiento enérgico — no menos.
Vermentino di Sardegna
Cerdeña, Italia
Su salinidad marina y notas herbáceas complementan la tinta de sepia sin aplastar el arroz
Manzanilla en rama
Sanlúcar de Barrameda, España
La manzanilla fresca en rama amplifica el sabor marino del plato con su característico iodo
Txakoli de Getaria — Txomin Etxaniz o Ameztoi
Getaria, País Vasco
La acidez extrema y el CO₂ residual del Txakoli limpian la tinta de sepia del risotto negro y el alioli de tinta con una eficacia que el Vermentino sardo y la Manzanilla en rama no tienen en conjunto; sus notas de manzana verde y lima son el contrapunto de frescor al umami marino del plato. Varietal y región completamente distintos.
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