
Milhojas de Boletus y Foie con Reducción de Oporto
Hay platos que nacen para la ocasión, y este milhojas es uno de ellos. Bajo su aparente sofisticación de restaurante con manteles largos late una idea sencilla y golosa: apilar capas de sabor que se complementan hasta el vértigo. Láminas de Boletus edulis marcadas a la plancha, con su carne firme y su aroma inconfundible a bosque; foie fundente que se deshace en la lengua; y, atándolo todo, una reducción de oporto densa y brillante, dulce y ácida a la vez, que corta la grasa y realza el hongo. Si lo montas sobre una base de hojaldre crujiente, el contraste de texturas es completo. Es un plato de celebración, de esos que arrancan un silencio en la mesa al primer bocado, pero que, desglosado en sus pasos, resulta perfectamente abordable en casa. Un ejercicio de equilibrio entre lo terroso, lo untuoso y lo agridulce que define la alta cocina.
Preparación Paso a Paso
8 pasos · 50 minPreparar los ingredientes
Limpia los boletus en seco, con un paño húmedo y un cepillo: bajo el grifo absorben agua como una esponja y luego no doran. Córtalos a lo largo en láminas gruesas de un centímetro, que aguantan la plancha sin deshacerse. Corta los 160 g de foie en tacos de dos dedos y devuélvelos a la nevera hasta el último momento. Pica la chalota muy fina y, si usas hojaldre, córtalo en rectángulos del tamaño de las láminas.
Consejo: El foie debe estar bien frío hasta el momento de marcar: templado se deshace en la sartén.
Hornear el hojaldre
Coloca los rectángulos de hojaldre sobre papel entre dos bandejas de horno, para que suba controlado y quede plano en vez de inflarse. Hornea a 190 °C entre 15 y 18 minutos, hasta que esté dorado y seco por debajo, y déjalo enfriar sobre rejilla. Si queda blando por dentro se hundirá bajo el peso de las capas y el milhojas se vendrá abajo al cortarlo.
Consejo: Hornear el hojaldre prensado da capas finas y planas, ideales para apilar.
Reducir el oporto
Pocha la chalota en una nuez de mantequilla a fuego suave 3 o 4 minutos, sin que coja color. Vierte los 250 ml de oporto y los 100 ml de caldo de carne y reduce a fuego medio-bajo entre 15 y 20 minutos. Está en su punto cuando el volumen ha bajado a menos de un tercio, la salsa brilla y nape el dorso de una cuchara dejando surco al pasar el dedo. Si se pasa, se convierte en caramelo al enfriar.
Consejo: Retira la reducción antes de que enfríe a caramelo amargo: espesa más al enfriarse.
Marcar los boletus
Calienta una plancha o sartén de hierro a fuego fuerte y seca, sin gota de aceite: el boletus suelta su propia agua y necesita superficie muy caliente para evaporarla y dorar en lugar de cocerse. Marca las láminas 2 minutos por cara, sin moverlas, hasta que aparezcan las marcas doradas y los bordes se ricen. Salpimenta ya fuera del fuego y resérvalas templadas.
Consejo: En seco y sin amontonar: el boletus debe dorar, no cocerse al vapor en su propia agua.
Sellar el foie
Sube la misma sartén hasta que humee ligeramente. Marca los tacos de foie, que deben salir de la nevera bien fríos, 30 o 40 segundos por cara y nada más: el foie pasa de dorado a charco de grasa en cuestión de segundos. Busca una costra tostada y el interior apenas templado. Retíralos enseguida sobre papel de cocina para eliminar la grasa que hayan soltado.
Consejo: Cuenta los segundos: el foie pasa de perfecto a charco de grasa en un instante.
Sazonar el foie
Sala el foie con escamas justo al sacarlo de la sartén, mientras la superficie sigue caliente y grasa: así la sal se ancla y cruje al morder. Si esperas a que enfríe, resbalará y terminará en el fondo del plato. Muele pimienta encima en ese mismo momento, que el calor residual libera su aroma.
Consejo: Salar antes de marcar reseca el foie; hazlo siempre al final.
Montar el milhojas
Monta sobre plato templado y sin pausa, porque el conjunto se sirve a temperatura. Base de hojaldre, una lámina de boletus, un taco de foie, y repite, terminando siempre con boletus arriba para que la pieza se sostenga. Presiona apenas con la palma para asentar las capas sin aplastarlas. Dos o tres alturas bastan: más se desmorona al primer corte.
Consejo: Apila en caliente y con orden; las capas se sostienen mejor recién marcadas.
Napar y servir
Napa con la reducción de oporto tibia, dejándola caer en hilo sobre la pieza y alrededor, sin ahogarla. Decora con cebollino picado o unos brotes y sirve de inmediato: el milhojas está pensado para comerse templado, cuando el foie aún está blando por dentro y el hojaldre sigue crujiente. Cinco minutos de espera bastan para perder las dos cosas.
Consejo: Sirve al momento: el foie templado es untuoso; frío, pierde toda su gracia.
Oporto Tawny 10 años
D.O.C. Douro (Porto)
El mismo espíritu del plato: su dulzor de frutos secos y su acidez equilibran la grasa del foie y enlazan con la reducción, cerrando el círculo agridulce.
Pedro Ximénez
D.O. Montilla-Moriles
Un vino dulce, denso y con notas de pasas e higos que acompaña la untuosidad del foie y la reducción sin desentonar, con un fondo tostado que abraza el boletus.
Tempranillo Reserva
D.O.Ca. Rioja
Sus taninos pulidos y sus notas de fruta madura y crianza aportan estructura frente a la grasa y realzan el fondo terroso del boletus.
Galería
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