Ossobuco de ternera en plato de cerámica gris piedra: rodaja de jarrete braseado con su hueso y médula sobre risotto al azafrán, napado con salsa y gremolata verde.
ItalianaIntermedio2 h 30 mincarne

Ossobuco de Ternera Blanca con Risotto alla Milanese y Gremolata

El ossobuco alla milanese es un clásico de Lombardía: rodajas de jarrete de ternera con su hueso y médula, enharinadas, doradas y braseadas lentamente en vino blanco y tomate hasta quedar melosas. Se sirve sobre un risotto al azafrán (alla milanese) y se corona con gremolata, una mezcla fresca de ralladura de limón, ajo y perejil que alegra el conjunto. Cocina de cuchara elevada a plato de gala.

Tiempo Total
2 h 30 min
Dificultad
Intermedio
Raciones
2 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 2 h 30 min
01

Paso 01

Mise en place: ata las rodajas de ossobuco con hilo por el contorno y salpimiéntalas. Pica la verdura del sofrito, infusiona el azafrán en un poco de caldo caliente y prepara la ralladura de limón, el ajo y el perejil para la gremolata.

Consejo: Atar el ossobuco evita que la carne se separe del hueso al brasear y mantiene la rodaja entera y bonita para emplatar.

02

Paso 02

Dorar el ossobuco: enharina ligeramente las rodajas y dóralas en la cocotte con mantequilla hasta una costra dorada por ambas caras. Reserva.

Consejo: Sacude el exceso de harina: solo debe quedar una fina capa que dore y ayude a ligar la salsa, sin apelmazar.

03

Paso 03

Sofrito y braseado: en la misma cocotte pocha la cebolla, zanahoria y apio. Desglasa con el vino blanco, añade el tomate y devuelve el ossobuco. Cubre con caldo hasta media altura, tapa y cuece a fuego suave.

Consejo: Raspa el fondo al desglasar para recuperar los jugos dorados. El líquido debe llegar a media rodaja, no cubrirla: es un braseado, no un hervido.

04

Paso 04

Braseado largo: cocina tapado a fuego muy suave (o al horno a 150°C) 1,5-2 horas, dándole la vuelta a media cocción, hasta que la carne esté melosa y casi se desprenda del hueso.

Consejo: Debe temblar, no borbotear: un hervor fuerte reseca la carne. La paciencia a baja temperatura es lo que la vuelve melosa.

05

Paso 05

Risotto alla milanese: en un cazo, nacar el arroz con mantequilla, moja con un poco de vino y ve añadiendo caldo caliente cazo a cazo, removiendo, hasta que esté al dente y cremoso. A media cocción incorpora el azafrán infusionado.

Consejo: Añade el caldo poco a poco y no dejes de remover: así el arroz suelta almidón y queda cremoso. Debe quedar 'all'onda', fluido, no seco.

06

Paso 06

Gremolata y mantecatura: mezcla la ralladura de limón, el ajo muy picado y el perejil para la gremolata. Fuera del fuego, manteca el risotto con mantequilla fría y parmesano hasta dejarlo brillante.

Consejo: La mantecatura fuera del fuego es el secreto de un risotto cremoso: la mantequilla y el parmesano emulsionan con el almidón. La gremolata, siempre cruda.

07

Paso 07

Emplatar: retira el hilo del ossobuco, coloca un lecho de risotto en el plato de cerámica gris piedra y encima la rodaja de ossobuco. Napa con la salsa del braseado.

Consejo: Quita el hilo con cuidado para no deshacer la rodaja. Reparte bien la salsa reducida: es concentrada y sabrosa.

08

Paso 08

Servir: espolvorea la gremolata por encima y lleva a la mesa de inmediato. No olvides la cucharilla para la médula del hueso, el mejor bocado.

Consejo: La gremolata al final aporta el frescor cítrico que despierta el guiso. Sirve caliente, con el risotto todavía cremoso.

#Italiana#Intermedio#2 h 30 min#carne
Maridaje

Barbera d'Alba

Piamonte, Italia

Acidez viva y fruta jugosa que cortan la untuosidad del braseado y del risotto, con taninos suaves que no compiten con la ternera.

Nebbiolo (Langhe)

Piamonte, Italia

Aromas terrosos y florales con taninos firmes que sostienen la carne braseada y hacen eco de la profundidad del guiso.

Verdejo con crianza

Rueda, España

Alternativa en blanco: un verdejo con cuerpo y notas tostadas armoniza con el azafrán del risotto y el frescor de la gremolata.

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