Dos cannoli sicilianos rellenos de crema de ricotta con extremos rebozados en pistacho verde y azúcar glas, sobre plato blanco hueso, luz natural suave desde la izquierda.
ItalianaAvanzado2 h (activa) + 1 h de reposo de masa + escurrido de ricottaPostres y Repostería

Cannoli Sicilianos de Ricotta y Pistacho

El cannolo es el emblema de la pastelería siciliana y era originalmente un dulce de carnaval, ligado según la tradición a los conventos de Caltanissetta. Su nombre viene de la caña de río sobre la que se enrollaba la masa para freírla, sustituida hoy por tubos metálicos. La gracia está en la tensión entre dos elementos opuestos: la scorza, una masa fritísima que ampolla y cruje, y el relleno de ricotta de oveja, fresca y ligeramente ácida, escurrida durante horas para eliminar el suero. En Palermo se rellena delante del cliente por una razón práctica: un cannolo relleno con antelación es un cannolo blando.

Tiempo Total
2 h (activa) + 1 h de reposo de masa + escurrido de ricotta
Dificultad
Avanzado
Raciones
8 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 2 h (activa) + 1 h de reposo de masa + escurrido de ricotta
01

Paso 01

Coloca los 500 g de ricotta de oveja en un colador forrado con gasa sobre un bol, cúbrela y déjala escurrir en la nevera 12 horas, presionándola suavemente cada pocas horas. Debe soltar entre 80 y 120 ml de suero. Pesa mientras tanto 250 g de harina floja, 20 g de azúcar, 5 g de cacao, 30 g de mantequilla, 80 ml de Marsala y 3 g de sal, y prepara 8 tubos de cannoli.

Consejo: El escurrido de 12 horas no es negociable: la ricotta fresca contiene más de un 70% de agua y, sin eliminar el suero libre, el relleno queda líquido, no sostiene la forma y empapa la masa desde dentro en minutos. Presionar suavemente acelera el drenaje sin romper la estructura del cuajo. La gasa retiene los sólidos y deja pasar el suero, algo que un colador solo no consigue por el tamaño de sus orificios.

02

Paso 02

Mezcla en un bol los 250 g de harina, los 20 g de azúcar, los 5 g de cacao y los 3 g de sal. Añade los 30 g de mantequilla fría en dados y trabájala con los dedos hasta obtener una arena gruesa. Incorpora los 80 ml de Marsala y amasa 8 minutos hasta obtener una masa lisa, firme y elástica. Envuélvela en film y déjala reposar 1 hora en la nevera.

Consejo: El Marsala aporta dos cosas que el agua no puede: alcohol, que se evapora de golpe en el aceite caliente y crea las ampollas características de la scorza, y acidez, que debilita la red de gluten y evita que la masa quede correosa tras la fritura. La hora de reposo relaja ese gluten y permite estirarla después casi hasta la transparencia sin que se retraiga ni se rompa al manipularla.

03

Paso 03

Estira la masa con laminadora o rodillo hasta dejarla de 1 mm de grosor, tan fina que se transparente la mesa a través de ella. Corta óvalos de 10 por 8 cm. Enrolla cada óvalo alrededor de un tubo metálico engrasado, superponiendo los extremos 1,5 cm, y sella la unión pincelándola con clara de huevo y presionando con firmeza.

Consejo: El grosor de 1 mm es la clave de la textura: más gruesa, la masa no llega a ampollar del todo y queda una capa dura y compacta en lugar de las láminas frágiles y estratificadas que definen al cannolo. La clara de huevo funciona como pegamento porque su albúmina coagula en el aceite caliente y suelda mecánicamente los bordes; con agua, la unión se abre durante la fritura y el tubo se desenrolla.

04

Paso 04

Calienta los 1000 ml de aceite de girasol a 180 grados en una cazuela honda. Fríe los tubos de dos en dos durante 2 o 3 minutos, girándolos con pinzas, hasta que la masa ampolle visiblemente y tome un color dorado oscuro. Escúrrelos sobre papel de cocina y espera 5 minutos antes de retirar el tubo metálico girándolo con cuidado.

Consejo: A 180 grados el agua y el alcohol de la masa se convierten en vapor de golpe y empujan las capas separándolas, que es exactamente lo que produce las ampollas y el crujido; a menos de 160 el vapor sale despacio, la masa absorbe aceite y queda grasienta y blanda. Los 5 minutos antes de desmoldar son necesarios porque la scorza caliente es flexible y se rompe, y al enfriar gana rigidez.

05

Paso 05

Pasa la ricotta escurrida a un bol y bátela con varillas junto a los 120 g de azúcar glas durante 3 minutos, hasta obtener una crema completamente lisa, brillante y sedosa, sin ningún grumo. Si notas granulosidad, pásala por un colador fino presionando con una espátula antes de continuar.

Consejo: El azúcar glas lleva entre un 2 y un 3% de almidón antiapelmazante que absorbe la humedad residual de la ricotta y contribuye a estabilizar la crema, además de disolverse al instante sin dejar cristales, cosa que el azúcar granulado no hace en un medio tan poco líquido. El colador es el truco de las pastelerías sicilianas: rompe los grumos del cuajo y da la textura aterciopelada que distingue al relleno.

06

Paso 06

Incorpora a la crema de ricotta los 6 g de ralladura de naranja, los 40 g de pepitas de chocolate y 40 g de los 80 g de pistacho picado, reservando el resto para el acabado. Mezcla con espátula en movimientos envolventes, unas 10 veces, solo hasta repartir los tropiezos de forma uniforme sin trabajar más la crema.

Consejo: Trabajar en exceso la ricotta rompe la estructura del cuajo y libera suero, con lo que la crema pierde cuerpo y empieza a escurrir; por eso los tropiezos se integran con el mínimo de movimientos. La ralladura de naranja aporta limoneno y linalol, aceites esenciales liposolubles que se disuelven en la grasa de la ricotta de oveja y perfuman toda la crema sin necesidad de ningún extracto añadido.

07

Paso 07

Introduce la crema en una manga con boquilla lisa de 12 mm. Rellena cada scorza fría desde ambos extremos, presionando hasta que la crema asome ligeramente por las dos bocas y el cannolo pese en la mano. Hazlo en el minuto anterior a servir, nunca antes, y ve rellenando de uno en uno según los sirvas.

Consejo: Rellenar desde los dos extremos garantiza que la crema llegue al centro sin dejar una bolsa de aire, que además de restar bocado provocaría que la scorza se quiebre al morderla por su punto hueco. La regla del último minuto tiene explicación física: el agua de la ricotta migra por capilaridad a través de la masa frita y en veinte minutos convierte el crujido en una textura correosa.

08

Paso 08

Reboza los dos extremos de cada cannolo en los 40 g de pistacho picado reservado, presionando ligeramente sobre la crema que asoma para que se adhiera. Espolvorea azúcar glas sobre la scorza con un colador fino y sirve de inmediato, colocando cada pieza en el plato en el momento de llevarlo a la mesa.

Consejo: El pistacho se pega solo sobre la crema que asoma, sin necesidad de nada más, y aporta el contraste de textura y el amargor tostado que corta el dulzor del relleno. El azúcar glas se pone en el último segundo porque la scorza recién frita conserva algo de grasa en superficie y el azúcar se disuelve en ella formando manchas translúcidas en cuestión de minutos, arruinando el acabado.

#Italiana#Avanzado#2 h (activa) + 1 h de reposo de masa + escurrido de ricotta#Postres y Repostería
Maridaje

Passito di Pantelleria

Sicilia, Italia

Vino dulce siciliano de moscatel; albaricoque y miel que hacen pareja de origen con el cannolo.

Marsala Dolce

Sicilia, Italia

El mismo vino de la masa; enlaza sabores y aporta notas de nuez y caramelo.

Vin Santo

Toscana, Italia

Frutos secos y dulzor equilibrado que acompañan la ricotta y el pistacho.

Galería

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