Chateaubriand emplatado en cerámica gris piedra: lonchas de solomillo rosado con costra, patatas fondant doradas y una quenelle de salsa béarnaise con estragón.
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Chateaubriand a la Parrilla con Béarnaise y Patata Fondant

El Chateaubriand es el corte central del solomillo de vacuno, la parte más gruesa y tierna, asado en pieza para dos y servido en lonchas rosadas con salsa béarnaise y patatas fondant. Nombrado por el escritor y diplomático François-René de Chateaubriand, es un clásico de la alta cocina francesa: pura terneza de solomillo realzada por una salsa de mantequilla, estragón y vinagre.

Tiempo Total
1 h
Dificultad
Avanzado
Raciones
2 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 1 h
01

Paso 01

Mise en place: atempera el solomillo. Tornea las patatas en cilindros regulares. Pica la chalota y el estragón, separa las hojas para la salsa y reserva los tallos para la reducción. Ten la mantequilla clarificada tibia y las yemas listas.

Consejo: Atemperar el solomillo asegura un punto uniforme. Tornear las patatas en cilindros iguales hace que se cocinen a la vez y da el aspecto fondant clásico.

02

Paso 02

Patatas fondant: dora los cilindros de patata por sus caras planas en una sartén con mantequilla y tomillo hasta que estén bien dorados. Añade el caldo hasta la mitad y termina de cocer, en la sartén o al horno, hasta que estén tiernas.

Consejo: Dora primero, moja después: la costra dorada da sabor y el caldo con mantequilla cuece la patata por dentro dejándola cremosa como una crema.

03

Paso 03

Sellar el chateaubriand: salpimienta y séllalo sobre la parrilla (o sartén) muy caliente hasta una costra oscura por todas las caras, girándolo para dorarlo por completo.

Consejo: Sella todas las caras, incluidos los extremos: la costra es sabor. No lo pinches; usa pinzas para girarlo y no perder jugos.

04

Paso 04

Terminar y reposar: pasa la pieza a calor suave (brasa indirecta u horno a 160°C) hasta que marque 52-54°C en el centro para un punto rosado. Retira a una rejilla y déjala reposar 8-10 minutos con tomillo.

Consejo: El termómetro manda: 52-54°C dan un rosado perfecto. El reposo redistribuye los jugos para que no se derramen al cortar.

05

Paso 05

Béarnaise: reduce el vinagre con la chalota y los tallos de estragón hasta casi seco y cuela. Monta las yemas con esa reducción al baño maría batiendo sin parar hasta que espesen, e incorpora la mantequilla clarificada tibia en hilo. Termina con el estragón picado y sal.

Consejo: No pases de 65°C o las yemas cuajan: retira del calor si hace falta. La mantequilla en hilo y sin prisa es lo que emulsiona; una gota de agua fría rescata una salsa que empieza a cortarse.

06

Paso 06

Cortar la carne: sobre la tabla de roble, corta el chateaubriand en lonchas gruesas al bies, contra la fibra, mostrando el interior rosado.

Consejo: Cortar contra la fibra acorta las hebras y da un bocado más tierno. Lonchas gruesas para que conserven el calor y la jugosidad.

07

Paso 07

Emplatar: reparte las lonchas en platos de cerámica gris piedra junto a las patatas fondant, y añade una quenelle o un cordón de béarnaise al lado.

Consejo: Pon la béarnaise al lado, no sobre la carne: así el comensal moja a su gusto y la salsa no se desliza por el calor de la loncha.

08

Paso 08

Servir: termina con un hilo de jus y unas hojas de estragón, y lleva a la mesa de inmediato. El Chateaubriand se disfruta caliente, con la béarnaise recién montada.

Consejo: Sirve al momento: la béarnaise pierde textura si espera. Un plato templado ayuda a mantener carne y salsa en su punto.

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Maridaje

Margaux (Cabernet Sauvignon)

Burdeos, Francia

El Médoc clásico para el solomillo: taninos elegantes y aromas de cassis y cedro que acompañan la carne tierna y hacen contraste con la untuosidad de la béarnaise.

Rioja Gran Reserva (Tempranillo)

Rioja, España

Crianza larga con notas balsámicas y taninos pulidos que envuelven el solomillo sin taparlo y dialogan con el estragón de la salsa.

Borgoña tinto (Pinot Noir)

Borgoña, Francia

Elegancia y acidez fresca para quien prefiere un tinto más ligero: realza la finura del solomillo y limpia el paladar de la mantequilla.

Galería

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