Tarta rectangular de hojaldre dorado con setas salteadas y rodajas de queso de cabra gratinado, sobre fuente cerámica blanco hueso, con tomillo fresco.
FrancesaMedio1 h 20 min (45 min activos + 20 min de horno + 15 min de enfriado y reposo)Tapas y Entrantes

Hojaldre de Setas y Queso de Cabra

Una tarta fina de hojaldre de mantequilla con setas salteadas, cebolla pochada y rodajas de queso de cabra, horneada hasta que el marco sube dorado y el centro queda plano bajo el relleno. Es la tarte fine de la cocina francesa de bistró, adaptada a lo que da el monte en otoño. Lo que la distingue de una tarta cualquiera es la textura: láminas secas y crujientes abajo, setas con el sabor concentrado encima y el queso apenas fundido, sin correr. El gesto que decide el resultado es el control de la humedad y del frío. Las setas entran al montaje salteadas, secas y frías; el hojaldre va al horno con la mantequilla todavía sólida y a 200 °C de calor fuerte. Si una de las dos cosas falla, la base se ablanda y las capas no separan. Se sirve tibia, cortada en cuatro con cuchillo de sierra.

Tiempo Total
1 h 20 min (45 min activos + 20 min de horno + 15 min de enfriado y reposo)
Dificultad
Medio
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 1 h 20 min (45 min activos + 20 min de horno + 15 min de enfriado y reposo)
01

Paso 01

Deja el hojaldre en la nevera hasta el momento de estirarlo. Limpia las setas con cepillo o puntilla, sin agua, y córtalas en láminas gruesas. Pela la cebolla y córtala en juliana fina, lamina el ajo, corta el rulo de cabra en rodajas de 1 cm y deshoja el tomillo. Pon una sartén amplia a fuego suave con la mantequilla y una cucharada de aceite y vuelca la cebolla con una pizca de sal.

Consejo: Las setas no se lavan bajo el grifo: absorben agua como una esponja y luego la sueltan en la sartén. La sal en la cebolla desde el principio extrae su agua y acelera que se ablande sin tomar color.

02

Paso 02

Pocha la cebolla a fuego suave entre 20 y 25 minutos, removiendo cada pocos minutos con una espátula. Tiene que perder volumen, volverse translúcida y tomar un color dorado claro, sin bordes oscuros. Si el fondo de la sartén empieza a pegar, añade una cucharada de agua y raspa. Retírala a un plato y extiéndela para que enfríe rápido.

Consejo: El dulzor viene de la caramelización lenta de los azúcares de la cebolla. A fuego alto se tuesta el exterior antes de que el interior se ablande y sale amarga. Extenderla en plato enfría en minutos lo que en montón tarda media hora.

03

Paso 03

Limpia la sartén y ponla a fuego vivo con la otra cucharada de aceite. Cuando humee ligeramente, añade las setas en una sola capa, sin amontonar, y déjalas quietas un minuto antes de mover. Saltea entre 5 y 7 minutos, hasta que suelten el agua, se evapore y empiecen a dorar. Añade el ajo laminado y el tomillo el último minuto, salpimienta y retira.

Consejo: Si echas todas las setas de golpe en una sartén pequeña, bajan la temperatura, sueltan agua y se cuecen en su jugo en lugar de dorar. Hazlo en dos tandas si hace falta; el dorado es lo que da sabor.

04

Paso 04

Vuelca las setas en un colador sobre un cuenco y déjalas escurrir y enfriar 15 minutos; tienen que quedar secas al tacto y a temperatura ambiente. Precalienta el horno a 210 °C con calor arriba y abajo y una bandeja dentro, en la altura media. Mezcla las setas escurridas con la cebolla pochada en un cuenco y prueba de sal.

Consejo: Un relleno tibio funde la mantequilla del hojaldre antes de entrar al horno y las capas se pegan entre sí. La bandeja precalentada golpea la base con calor desde el primer segundo y ayuda a que quede crujiente y no pálida.

05

Paso 05

Saca el hojaldre de la nevera, desenróllalo sobre su papel encima de una bandeja fría y recorta un rectángulo de unos 30 por 20 cm. Con la punta de un cuchillo marca, sin cortar del todo, un borde de 2 cm alrededor. Pincha el centro con un tenedor cada 2 cm, dejando el marco sin pinchar. Devuelve la bandeja a la nevera 10 minutos.

Consejo: Los pinchazos son salidas de vapor: donde los hay, la masa queda plana; donde no, sube. Ese es el mecanismo del marco. Los 10 minutos de nevera devuelven a la mantequilla la firmeza que ha perdido al manipular la masa.

06

Paso 06

Reparte la mezcla de setas y cebolla sobre el centro, sin invadir el marco, en una capa uniforme de un dedo de grosor. Coloca las rodajas de queso de cabra encima, ligeramente separadas entre sí. Pinta solo el borde con el huevo batido, con pincel, sin que gotee por los lados del corte. Muele pimienta por encima del queso.

Consejo: Si el huevo cae por el canto del hojaldre, sella las capas y ese lado no sube. Las rodajas de queso separadas se doran cada una por su cuenta; juntas forman una lámina que se funde y resbala hacia el marco.

07

Paso 07

Desliza la tarta con su papel sobre la bandeja caliente del horno y hornea a 210 °C entre 18 y 22 minutos. A los 12 minutos el marco debe haber subido y estar tomando color; si dora demasiado rápido, baja a 200 °C. Está hecha cuando el borde luce dorado oscuro y uniforme, el queso tiene manchas tostadas y la base, al levantarla con una espátula, está firme y seca.

Consejo: No abras el horno los primeros 10 minutos: la bajada de temperatura frena el vapor justo cuando está separando las láminas. Mejor mira por el cristal y solo abre para comprobar la base al final.

08

Paso 08

Pasa la tarta a una rejilla y déjala reposar 5 minutos para que salga el vapor por debajo. Riega el queso con un hilo fino de miel de romero, si te gusta el contraste, y reparte las hojas de tomillo fresco. Corta en cuatro porciones con cuchillo de sierra, con movimiento de vaivén y sin presionar, y sirve tibia sobre fuente blanco hueso.

Consejo: Cortar en caliente sobre la bandeja aplasta las capas y la base se empapa con la condensación atrapada. La rejilla deja circular aire por debajo; los 5 minutos de reposo son la diferencia entre base crujiente y base blanda.

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Maridaje

Godello con crianza sobre lías

Valdeorras, Galicia, España

Blanco con cuerpo medio, acidez alta y un fondo graso de las lías que acompaña la mantequilla del hojaldre sin taparla. Su perfil de fruta blanca y hierba fresca encaja con la acidez láctica del queso de cabra, y la acidez limpia la boca entre bocados grasos. Servir a 10 u 11 °C, un poco menos frío que un blanco ligero, para que no pierda volumen.

Pinot Noir de pueblo

Côte de Beaune, Borgoña, Francia

Tinto de taninos finos y acidez viva, con notas de sotobosque, cereza y tierra húmeda que dialogan directamente con las setas salteadas. Un tinto potente aplastaría el queso de cabra; el Pinot tiene la estructura justa para el dulzor de la cebolla caramelizada y la ligereza para no pelear con el hojaldre. Se sirve a 14 o 15 °C, ligeramente fresco, para que la fruta mande.

Cava Brut Nature Reserva

Penedès, Cataluña, España

Espumoso sin azúcar residual y con al menos 18 meses en rima. El carbónico raspa la grasa de la mantequilla y del queso y deja la boca limpia; la crianza aporta un fondo de bollería tostada que rima con el hojaldre dorado. La acidez alta del xarel·lo sostiene el conjunto. Servir a 7 u 8 °C, en copa de vino blanco y no en flauta, para que se abran los aromas.

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