Rinones de ternera al Jerez en salsa junto a un timbal de arroz blanco en plato de ceramica gris sobre tabla de roble con luz lateral.
EspañolaMedio45 min (incluye desflemado)Foie y Casquería

Riñones de Ternera al Jerez con Arroz Blanco

Los rinones de ternera al Jerez con arroz blanco son un clasico de tasca andaluza que despierta pasiones y recelos a partes iguales, y casi siempre el recelo nace de un mal cocinado. Bien hechos, los rinones son tersos, jugosos y llenos de sabor, con esa salsa de Jerez que huele a gloria. El secreto tiene dos patas. La primera es la limpieza: el rinon contiene urea y compuestos que, si no se retiran, dejan ese regusto a amoniaco que espanta a tanta gente; por eso se limpian de grasa y conductos y se desfleman en agua con vinagre o leche. La segunda es el fuego: el rinon se cocina muy corto y muy fuerte, apenas un salteado, porque es una viscera magra que se endurece y se vuelve gomosa en cuanto se pasa de coccion. Sobre esa base, un buen Jerez, oloroso o amontillado, aporta su crianza oxidativa, sus aromas de fruto seco y su glutamato para construir una salsa profunda y elegante. Todo servido con un arroz blanco suelto que recoge cada gota. Casqueria de bar de toda la vida, elevada a su mejor version.

Tiempo Total
45 min (incluye desflemado)
Dificultad
Medio
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 45 min (incluye desflemado)
01

Preparar los riñones

Limpia los 600 g de riñones retirando la grasa exterior y, sobre todo, los conductos blancos del interior, que son los responsables del sabor amoniacal. Trocéalos en dados de bocado y ponlos a desflemar 30 minutos en agua fría con las 4 cucharadas de vinagre de Jerez, cambiando el agua una vez a la mitad. Pica la cebolla y los 2 dientes de ajo mientras esperas.

Consejo: El desflemado en agua con vinagre es imprescindible: elimina la urea y el olor a amoniaco.

02

Secar y enharinar

Escurre los riñones y sécalos a conciencia con papel, presionando sin retorcerlos. Este secado decide el plato: un riñón húmedo suelta agua en la sartén, se cuece en ella y queda gris y correoso en lugar de dorarse. Salpiméntalos y enharínalos ligerísimamente, sacudiendo todo el exceso para dejar apenas un velo.

Consejo: Rinon seco igual a rinon que se dora; rinon humedo igual a rinon que se cuece y se endurece.

03

Saltear los riñones

Calienta bien las 4 cucharadas de aceite en una sartén amplia hasta que humee ligeramente y saltea los riñones por tandas, a fuego fuerte y solo un par de minutos. Nunca todos a la vez: amontonados bajan la temperatura y vuelven a soltar agua. Busca dorado por fuera y rosado por dentro. Resérvalos en un plato aparte.

Consejo: Salteo corto y por tandas: si los cueces de mas se vuelven gomosos y amoniacales sin remedio.

04

Pochar el sofrito

Baja el fuego y, en esa misma sartén sin limpiar, pocha la cebolla y el ajo entre 8 y 10 minutos hasta que estén transparentes y empiecen a dorarse. Raspa el fondo con la espátula mientras se pochan para despegar los jugos caramelizados del salteado: ahí está concentrado el sabor y es lo que da fondo a la salsa.

Consejo: Los jugos dorados que dejan los rinones son la base de sabor de la salsa.

05

Reducir la salsa

Sube el fuego, vierte los 150 ml de Jerez oloroso y deja reducir 2 o 3 minutos, hasta que el vapor deje de oler a alcohol y huela a vino tostado. Añade los 200 ml de caldo de carne y cocina a fuego medio hasta que la salsa espese ligeramente y nape el dorso de una cuchara.

Consejo: Usa un buen oloroso o amontillado: su crianza oxidativa aporta el sabor caracteristico del plato.

06

Cocer el arroz

Mientras, prepara el arroz: dora el diente de ajo en un poco de aceite, añade los 300 g de arroz y rehógalo un minuto hasta que los granos brillen y se vuelvan translúcidos por los bordes. Cubre con los 600 ml de agua o caldo con sal, lleva a hervor, baja el fuego y cuece tapado 16 o 18 minutos sin destapar ni remover.

Consejo: Rehogar el arroz antes de anadir el liquido ayuda a que quede suelto y no se apelmace.

07

Integrar los riñones

Devuelve los riñones a la salsa y caliéntalos un minuto escaso, sin dejar que hiervan en ningún momento. Ya están cocinados del paso 3, y un segundo hervor los encoge y endurece de forma irreversible. Solo se trata de que se impregnen y se atemperen en la salsa. Rectifica de sal y añade el perejil picado.

Consejo: Reunelos con la salsa al final y solo un minuto: es la clave para que queden tersos y jugosos.

08

Emplatar y servir

Sirve los riñones bien calientes con su salsa junto a un timbal de arroz blanco suelto, moldeado con un aro o con un cuenco pequeño volcado. El arroz está ahí para recoger la salsa, así que napa generosamente alrededor y no sobre él. Termina con perejil fresco por encima y sirve de inmediato.

Consejo: Monta el arroz en un molde para un emplatado limpio y sirve al momento.

#Española#Medio#45 min (incluye desflemado)#Foie y Casquería
Maridaje

Amontillado

D.O. Jerez-Xeres-Sherry

El mismo tipo de vino del guiso: su crianza oxidativa y sus notas de fruto seco crean una armonia perfecta con la salsa.

Oloroso seco

D.O. Jerez-Xeres-Sherry

Potente y avellanado, aporta cuerpo y umami que refuerzan el sabor mineral del rinon.

Fino o Manzanilla

D.O. Manzanilla-Sanlucar de Barrameda

Si prefieres contraste, su punta salina y su frescura limpian el paladar frente a la intensidad de la casqueria.

Galería

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