
Tosta de Gambas al Ajillo con Guindilla y Perejil
La tosta de gambas al ajillo lleva la tapa más castiza al pan: gambas peladas salteadas en un aceite perfumado con ajo laminado y guindilla, colocadas sobre una tosta frotada con ajo que empapa todo ese aceite de ajillo. El perejil fresco corta el conjunto y le da color. Rápida, aromática y con carácter, es puro sabor de barra español.
Preparación Paso a Paso
8 pasos · 15 minPaso 01
Mise en place e inicio: reunir todos los ingredientes. Pelar las gambas y secarlas bien con papel, laminar los ajos finos, romper la guindilla y picar el perejil. Tenerlo todo a mano porque el salteado es muy rápido.
Consejo: Seca bien las gambas antes de saltearlas: si están húmedas, sueltan agua, bajan la temperatura del aceite y se cuecen en lugar de saltearse.
Paso 02
Infusionar el aceite: calentar el aceite a fuego medio-bajo con el ajo laminado y la guindilla, dejando que el ajo se dore lentamente hasta un tono dorado pálido y perfume el aceite, sin que llegue a tostarse.
Consejo: Vigila el ajo de cerca: pasa de dorado a quemado en segundos, y un ajo quemado amarga todo el aceite y arruina el plato.
Paso 03
Saltear las gambas: subir el fuego a vivo y añadir las gambas secas. Saltearlas 1-2 minutos, removiendo, solo hasta que cambien a color rosado y se curven. Salar ligeramente y retirar del fuego de inmediato.
Consejo: Retíralas en cuanto estén rosadas: la gamba se hace en un instante y el calor residual termina de cuajarla; pasada de punto queda seca y gomosa.
Paso 04
Tostar el pan: tostar las rebanadas de pan rústico hasta que estén doradas y crujientes y, en caliente, frotarlas con el diente de ajo cortado para perfumarlas.
Consejo: El pan debe estar crujiente para empapar el aceite de ajillo sin deshacerse: si queda blando, la tosta se rompe bajo el peso de las gambas.
Paso 05
Montar las gambas: repartir las gambas al ajillo sobre cada tosta con las láminas de ajo dorado y la guindilla, amontonándolas ligeramente para dar volumen.
Consejo: Reparte también el ajo dorado y la guindilla por encima: son parte del bocado y aportan el punto aromático y picante en cada mordisco.
Paso 06
Regar con el aceite de ajillo: verter por encima el aceite de ajillo caliente de la sartén, dejando que empape las gambas y cale en el pan tostado.
Consejo: No escatimes el aceite: es el corazón del plato y el pan tostado está deseando absorberlo. Ese jugo dorado es lo que hace irresistible la tosta.
Paso 07
Terminar: espolvorear el perejil fresco picado, unas escamas de sal y unos copos de guindilla al gusto por encima de las gambas.
Consejo: Añade el perejil al final y en crudo: aporta frescor y un contraste verde que aligera la untuosidad del aceite de ajillo.
Paso 08
Emplatar: servir la tosta de inmediato en un plato de gres, con las gambas brillantes de aceite y el perejil recién espolvoreado. Un último hilo de aceite de ajillo alrededor remata el plato.
Consejo: Sírvela recién hecha y caliente: las gambas al ajillo pierden todo su encanto templadas, y el pan empapado está en su punto justo recién montado.
Ribeiro (Treixadura)
Ribeiro, Galicia, España
Blanco gallego fresco y aromático, de fruta blanca y flores, cuya acidez y ligereza acompañan las gambas y limpian el aceite de ajillo.
Picpoul de Pinet
Languedoc, Francia
Blanco costero, cítrico y salino, de acidez vibrante, un clásico marinero que realza el marisco y corta la grasa del ajillo.
Grüner Veltliner
Wachau, Austria
Blanco seco de acidez marcada y un toque especiado y pimentado que dialoga con la guindilla y el ajo, aportando un perfil distinto al de los blancos ibéricos.
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