Bizcocho de yogur casero con la miga esponjosa y azúcar glas por encima
EspañolaFácil20 minutos

Bizcocho de yogur casero

El bizcocho de yogur es un clásico de nuestra repostería, perfecto para cualquier momento del día. Suave, esponjoso y con ese toque ligeramente ácido que le aporta el yogur, es un postre o merienda ideal para toda la familia. Se prepara con ingredientes básicos que seguro tienes en casa y su elaboración es sencilla, lo que lo convierte en la receta perfecta para principiantes o para cuando tienes poco tiempo. La clave está en la proporción de los ingredientes, donde el yogur no solo aporta humedad, sino que también ayuda a activar el impulsor, resultando en una miga aireada y una textura delicada. Además, su versatilidad te permite añadirle ralladura de cítricos, vainilla o incluso chips de chocolate para personalizarlo a tu gusto. ¡Anímate a prepararlo y disfruta de su sabor inconfundible!

Tiempo Total
20 minutos
Dificultad
Fácil
Raciones
8 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 20 minutos
01

Prepara ingredientes y molde

Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa y enharina un molde redondo de unos 22 cm de diámetro para que el bizcocho no se pegue y se desmolde con facilidad. Tamiza la harina junto con la levadura química y la pizca de sal en un bol aparte. Tamizar evita grumos y airea los ingredientes secos, lo que ayuda a la esponjosidad del bizcocho.

Consejo: Usa un molde de unos 22 cm de diámetro para un bizcocho de altura adecuada.

02

Bate huevos y azúcar

En un bol grande, vierte los huevos y el azúcar blanco. Bate enérgicamente con unas varillas eléctricas o manuales durante 5 min, hasta que la mezcla blanquee, espese y duplique su volumen. Este paso incorpora mucho aire a la masa, fundamental para que el bizcocho quede esponjoso y ligero, ya que el aire expande la miga durante el horneado.

Consejo: Bate hasta que la mezcla cambie de color y duplique su volumen.

03

Incorpora yogur y vainilla

Añade el yogur natural y el extracto de vainilla a la mezcla de huevos y azúcar. Integra con movimientos suaves y envolventes, utilizando las varillas, hasta que se incorporen por completo. Es importante no batir en exceso para no perder el aire que hemos incorporado previamente, manteniendo la ligereza de la masa.

Consejo: Mezcla suavemente para no perder el aire incorporado.

04

Añade el aceite gradualmente

Vierte el aceite de girasol en un chorro fino y constante sobre la mezcla líquida, mientras sigues batiendo suavemente. Hazlo poco a poco y sin prisa, como si estuvieras haciendo una mayonesa. Este proceso ayuda a que el aceite se emulsione bien con los demás ingredientes líquidos, creando una masa homogénea y estable que evitará que la mezcla se corte o que el bizcocho quede aceitoso en el fondo.

Consejo: El chorrito fino ayuda a la emulsión y evita que la masa se corte.

05

Integra los ingredientes secos

Incorpora los ingredientes secos (harina, levadura y sal) tamizados al bol con la mezcla líquida en dos o tres adiciones. Mezcla con una espátula o con las varillas a baja velocidad, realizando movimientos envolventes, hasta que no queden grumos de harina. No batas en exceso, solo lo justo para que la harina se integre, ya que un batido prolongado desarrolla el gluten y puede endurecer el bizcocho.

Consejo: No batas más de lo necesario para una miga tierna.

06

Vierte la masa al molde

Vierte la masa del bizcocho en el molde previamente engrasado y enharinado. Extiende la superficie con una espátula para que quede uniforme. Dale unos golpecitos suaves al molde sobre la encimera para eliminar posibles burbujas de aire grandes atrapadas en la masa. Esto asegura una cocción más homogénea y una miga sin agujeros excesivos.

Consejo: Golpea suavemente el molde para liberar burbujas grandes.

07

Hornea el bizcocho

Hornea durante 45 min en el horno precalentado a 180 °C. No abras la puerta del horno durante los primeros 30 min, ya que el cambio brusco de temperatura podría hacer que el bizcocho se baje. Pasado este tiempo, pincha con un palillo en el centro; debe salir limpio. Si se dora demasiado por encima antes de estar hecho, cúbrelo con papel de aluminio.

Consejo: No abras el horno antes de tiempo para evitar que se baje.

08

Enfría y sirve

Una vez horneado, retira el bizcocho del horno y déjalo reposar en el molde sobre una rejilla durante 10-15 min. Después, desmolda con cuidado y déjalo enfriar completamente sobre la rejilla antes de cortarlo. Este enfriamiento gradual permite que la estructura del bizcocho se asiente y facilita el corte sin que se desmigue, disfrutando de su textura perfecta.

Consejo: Espera a que esté frío para cortarlo y evitar que se rompa.

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