
Carne guisada con patatas
Este guiso clásico de carne de ternera con patatas es una de esas recetas tradicionales que nunca fallan, perfecta para los días fríos o para una comida reconfortante en familia. La clave de su sabor reside en un sofrito lento y en un cocinado prolongado a fuego suave, que permite que la carne quede tierna y jugosa, mientras las patatas absorben todos los jugos de la salsa. Te enseñaremos a prepararlo paso a paso, con consejos prácticos para que el resultado sea siempre espectacular y sin complicaciones. Prepárate para disfrutar de un plato lleno de sabor, ideal para preparar con antelación y que siempre te dejará con ganas de repetir.
Preparación Paso a Paso
8 pasos · 30 minAdobar la carne
Corta la carne en dados de 3-4 cm. En un bol, mezcla los ajos picados, pimentón, comino, pimienta, sal y el aceite de oliva. Incorpora la carne, asegurándote de que todos los trozos queden bien cubiertos. Deja marinar 30 min a temperatura ambiente, así los sabores penetran bien y la carne se templa para evitar un choque térmico al cocinarla.
Consejo: El adobo previo ayuda a que la carne absorba los sabores desde el principio.
Dorar la carne
En una olla grande y de fondo grueso, calienta 20 ml de aceite de oliva a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, añade la carne en tandas para no bajar la temperatura de la olla. Dora cada tanda por todos sus lados hasta que esté bien sellada y con una costra dorada; así retiene sus jugos y desarrolla un sabor más profundo. Retira la carne y reserva.
Consejo: Dorar sella los jugos y aporta sabor umami gracias a la reacción de Maillard.
Preparar el sofrito
En la misma olla, con el aceite restante, baja el fuego a medio-bajo. Añade la cebolla picada finamente y pocha durante 10 min hasta que esté transparente. Incorpora el ajo picado, la zanahoria en rodajas y el pimiento rojo en trozos pequeños. Cocina otros 10-15 min, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén muy tiernas y ligeramente caramelizadas; esto desarrollará un sabor dulce y profundo para la salsa.
Consejo: Un sofrito bien pochado es la base de una salsa rica y sabrosa.
Desglasar y añadir caldo
Sube el fuego a medio. Vierte el vino tinto y raspa el fondo de la olla con una cuchara de madera para despegar los trocitos caramelizados. Deja que el alcohol se evapore por completo durante 2-3 min, hasta que notes un aroma más dulce y menos alcohólico. Luego, añade el caldo de carne y las hojas de laurel. Esto formará la base líquida del guiso.
Consejo: El vino tinto desglasa los fondos de cocción, liberando todo el sabor.
Cocer la carne
Incorpora la carne dorada a la olla. Lleva a ebullición, luego baja el fuego al mínimo, cubre la olla y cocina a fuego muy suave durante 1 hora y 15 min. La carne debe cocerse lentamente, casi confitándose, para que se ablande y absorba los sabores del sofrito y el caldo. Si el líquido se reduce demasiado, añade un poco más de caldo o agua caliente.
Consejo: La cocción lenta ablanda la carne y permite que los sabores se fusionen.
Preparar e incorporar las patatas
Mientras la carne se cocina, pela las patatas. No las cortes con cuchillo limpiamente, sino rómpelas en trozos irregulares de 2-3 cm chasqueándolas. Esto libera almidón, que ayudará a espesar la salsa y a que queden más melosas. Pasada la hora y 15 min de cocción de la carne, añade las patatas a la olla.
Consejo: Chascar las patatas ayuda a que liberen almidón y espesen la salsa.
Cocinar las patatas
Asegúrate de que las patatas queden cubiertas por el líquido. Si no es así, añade un poco más de caldo caliente. Cocina a fuego lento durante 20-25 min, o hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas con un tenedor. Remueve ocasionalmente con cuidado para que no se peguen, pero sin romper las patatas. Prueba y rectifica de sal si es necesario. La salsa debe haber espesado ligeramente gracias al almidón de las patatas.
Consejo: Cocina las patatas hasta que estén tiernas, pero sin deshacerse en exceso.
Reposar y servir
Una vez que la carne esté muy tierna y las patatas en su punto, retira la olla del fuego. Deja reposar el guiso durante al menos 10 min antes de servir. Este reposo permite que los sabores se asienten y que la salsa espese un poco más, resultando en un guiso más meloso y sabroso. Sirve caliente, directamente de la olla.
Consejo: El reposo mejora la textura y el sabor del guiso, permitiendo que se asienten.
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