Potaje de vigilia con garbanzos, espinacas y bacalao, coronado con huevo duro
EspañolaMedio30 minutos

Potaje de vigilia

El potaje de vigilia es un clásico de la cocina española, tradicionalmente asociado a la Cuaresma y la Semana Santa, pero que, por su sabor reconfortante y nutritivo, merece un lugar en tu mesa durante todo el invierno. Se trata de un guiso robusto a base de garbanzos, espinacas y bacalao desalado, que combina texturas y sabores de forma armoniosa. Es un plato que, a pesar de su sencillez, requiere atención en cada etapa para lograr ese equilibrio perfecto. La cocción lenta de los garbanzos y el bacalao enriquece el caldo, mientras que las espinacas aportan un toque fresco y un color vibrante. Una receta ideal para esos días fríos en los que buscas un plato de cuchara que te reconforte y te transporte a los sabores de siempre. Es un plato completo y muy satisfactorio que te llenará de energía.

Tiempo Total
30 minutos
Dificultad
Medio
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 30 minutos
01

Mise en place y remojo

Comienza la noche anterior, poniendo los 300 g de garbanzos secos en remojo con abundante agua fría. Asegúrate de que estén cubiertos al menos 3 dedos por encima, porque duplicarán su tamaño. Desmenuza los 250 g de bacalao desalado en trozos de unos 2-3 cm y resérvalos. Pica finamente la cebolla y los ajos. Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. Ten a mano el resto de ingredientes para agilizar los pasos posteriores.

Consejo: No uses bicarbonato al remojar los garbanzos, ya que altera su sabor y textura. El cambio de agua es clave para un buen remojo.

02

Cocción inicial garbanzos

Escurre los garbanzos remojados y ponlos en una olla grande. Cúbrelos con 1 litro de agua fría o caldo de verduras, sin sal, para que la piel no se endurezca. Lleva a ebullición a fuego medio-alto. Cuando rompa a hervir, baja el fuego a medio-bajo, tapa la olla y cocina durante 45 min. El tiempo puede variar según la dureza del agua y el tipo de garbanzo.

Consejo: Añadir sal al principio endurece la piel de los garbanzos. Hazlo solo al final de la cocción.

03

Sofrito base

Mientras los garbanzos cuecen, prepara el sofrito. Calienta 60 ml de aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla picada y pocha durante 8-10 min hasta que esté transparente y blanda. Incorpora los ajos picados y cocina 2 min más hasta que desprendan su aroma. Retira la sartén del fuego, añade 1 cucharada de pimentón dulce y remueve rápidamente durante 30 segundos, para evitar que se queme.

Consejo: Controla el fuego para que el pimentón no se queme, ya que amargaría todo el guiso. Debe cocinarse solo unos segundos.

04

Integración sofrito y garbanzos

Incorpora el sofrito recién hecho a la olla de los garbanzos. Remueve bien para que se integre y el caldo adquiera un bonito color anaranjado. Vuelve a tapar la olla y continúa la cocción a fuego medio-bajo durante otros 30 min. Durante este tiempo, los sabores se fusionarán y los garbanzos seguirán ablandándose, absorbiendo los aromas del sofrito.

Consejo: Si el caldo de los garbanzos se reduce demasiado, añade más agua caliente para no interrumpir la cocción y mantener la temperatura.

05

Añadir el bacalao

Después de los 30 min, añade los trozos de bacalao desmenuzado a la olla. Remueve suavemente para que el bacalao quede sumergido en el caldo caliente. Cocina durante solo 5-7 min a fuego medio-bajo. El bacalao estará listo cuando se desmenuce fácilmente al pincharlo con un tenedor y sus lascas se separen, indicando que está cocido pero jugoso.

Consejo: No cuezas el bacalao demasiado tiempo, se volverá gomoso y seco. Su cocción es rápida.

06

Incorporar las espinacas

Añade las espinacas frescas lavadas y escurridas a la olla. Pueden parecer muchas, pero se reducirán rápidamente con el calor. Remueve suavemente hasta que las espinacas se hayan marchitado y su color sea un verde intenso y cocido, lo que ocurrirá en unos 3-4 min. Prueba el punto de sal y ajusta si es necesario, teniendo en cuenta que el bacalao ya aporta salinidad.

Consejo: Las espinacas pierden mucho volumen al cocinarse. No te preocupes si al principio parece mucha cantidad.

07

Reposo y acabado

Retira la olla del fuego, tápala y deja reposar el potaje durante al menos 10-15 min. Este tiempo de reposo permite que los sabores se asienten, se fusionen aún más y el caldo adquiera una textura más ligada y homogénea, mejorando la experiencia gustativa. Mientras tanto, puedes cocer los huevos duros si no los tenías preparados.

Consejo: El reposo es vital para que los sabores se asienten y el potaje adquiera la consistencia deseada. No te lo saltes.

08

Servicio y decoración

Sirve el potaje de vigilia caliente en cuencos individuales. Pica los huevos duros y distribúyelos por encima de cada ración como guarnición. Puedes añadir un hilo de aceite de oliva virgen extra crudo justo antes de servir para realzar los aromas. Disfrútalo como plato único, ideal para reconfortar en los días fríos.

Consejo: El huevo duro no solo decora, sino que aporta una cremosidad extra a cada cucharada.

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