Pestiños dorados bañados en almíbar de miel y espolvoreados con sésamo
EspañolaMedio30 minutos

Pestiños de miel

Los pestiños, dulces andaluces por excelencia, son crujientes, sabrosos y se impregnan de miel, ofreciendo una experiencia sensorial única. Su forma característica, resultado de doblar y unir dos puntas de una masa frita, los hace inconfundibles. Esta receta te guiará paso a paso para conseguir unos pestiños perfectos, dorados y bañados en un jarabe de miel que te transportará a la tradición más auténtica. Son ideales para celebraciones, especialmente en Navidad y Semana Santa, y combinan la sencillez de sus ingredientes con un sabor profundamente arraigado en la cultura gastronómica española. No te pierdas la oportunidad de prepararlos en casa y disfrutar de este manjar.

Tiempo Total
30 minutos
Dificultad
Medio
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 30 minutos
01

Prepara la mise en place

Mide todos los ingredientes para la masa, el almíbar y la fritura. Separa las pieles de los cítricos, asegurándote de no incluir la parte blanca, que amarga. Ten a mano un bol grande, un rodillo y una sartén honda para freír. Esto te permitirá trabajar de forma organizada y eficiente sin interrupciones.

Consejo: Mide todos los ingredientes antes de empezar y tenlos listos para facilitar el proceso.

02

Aromatiza el aceite

Calienta 125 ml de aceite de oliva en una sartén a fuego medio (130 °C). Añade las pieles de limón y naranja, y la matalauva. Cocina durante 5 minutos, o hasta que las pieles empiecen a dorarse ligeramente y desprendan su aroma. Retira del fuego, cuela el aceite y deja que se enfríe para que no cocine la harina en el siguiente paso.

Consejo: No quemes las pieles ni el anís, solo infusiónalos suavemente.

03

Prepara la masa

En un bol grande, mezcla la harina de fuerza con el azúcar y la sal. Incorpora el aceite aromatizado y frío, el vino blanco y el anís dulce. Amasa durante unos 10 min, primero en el bol y luego en una superficie ligeramente enharinada, hasta obtener una masa elástica y homogénea que no se pegue. Esta elasticidad es clave para estirar la masa muy fina.

Consejo: Amasa lo suficiente para que la masa sea elástica, pero sin excederte.

04

Reposo y estirado

Forma una bola con la masa y déjala reposar cubierta con un paño durante 20 min. Esto permite que el gluten se relaje y la masa sea más fácil de estirar. Divide la masa en porciones pequeñas (unos 20 g) y estira cada una con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta obtener un cuadrado de unos 8 x 8 cm y muy fino, de 1-2 mm de grosor.

Consejo: Estira la masa tan fina como puedas sin que se rompa, esto hará los pestiños más crujientes.

05

Forma los pestiños

Toma cada cuadrado de masa estirada. Dobla dos esquinas opuestas hacia el centro, superponiéndolas ligeramente. Presiona firmemente con los dedos en el punto de unión para sellar. Esta es la forma tradicional del pestiño y asegura que se mantengan unidos durante la fritura, creando una bolsa de aire que ayuda a la cocción uniforme.

Consejo: Presiona bien para que no se abran al freír.

06

Fríe los pestiños

Calienta abundante aceite de girasol en una sartén honda o freidora a 170-180 °C. Fríe los pestiños por tandas, sin amontonar, durante 2-3 min por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes. Si el aceite está muy frío, los pestiños absorberán mucho aceite; si está muy caliente, se quemarán por fuera antes de hacerse por dentro. Retira y escurre sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Consejo: Mantén la temperatura constante para una fritura perfecta.

07

Prepara el almíbar de miel

Mientras los pestiños aún están tibios, prepara el almíbar. En un cazo, calienta la miel con el agua a fuego medio. Remueve constantemente hasta que la miel se disuelva por completo y la mezcla alcance una ebullición suave (100 °C). Cocina durante 2-3 min, hasta que el almíbar tenga una consistencia ligeramente espesa. No lo cuezas demasiado, o se hará demasiado denso.

Consejo: El almíbar debe estar caliente para que la miel se integre bien y no cristalice.

08

Baña y sirve

Sumerge cada pestiño frito y aún tibio en el almíbar caliente de miel, asegurándote de que se impregne bien por todos lados. Retira el pestiño con la ayuda de unas pinzas y colócalo sobre una rejilla para que escurra el exceso de almíbar. Sirve los pestiños tibios o fríos. Al enfriarse, la miel se solidificará ligeramente, creando una capa brillante y deliciosa.

Consejo: Baña los pestiños aún calientes para que absorban bien la miel.

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