Manitas de cordero en pepitoria en plato de cerámica gris piedra: manitas gelatinosas en salsa amarilla de azafrán y almendra, con huevo cocido y perejil.
EspañolaIntermedio3 h 30 mincarne

Manitas de Cordero en Pepitoria con Azafrán

Manitas de cordero guisadas en pepitoria, la salsa castellana más señorial: un guiso de raíz medieval ligado con un majado de almendra, ajo frito, azafrán y yema de huevo cocido, que envuelve las manitas gelatinosas en una salsa amarilla, aterciopelada y aromática. Un plato de casquería noble, humilde y a la vez refinado, donde las manitas melosas —puro colágeno— se bañan en la pepitoria dorada. Tradición pura, de cuchara y pan.

Tiempo Total
3 h 30 min
Dificultad
Intermedio
Raciones
4 personas
Comensales
4

Preparación Paso a Paso

8 pasos · 3 h 30 min
01

Paso 01

Mise en place: limpia y chamusca las manitas si es necesario. Cuece los huevos, tuesta las almendras, y ten la cebolla, el ajo, el azafrán, el vino y el caldo listos.

Consejo: Las manitas deben estar bien limpias. Un huevo cocido dará la yema para el majado y la clara para decorar. Tuesta ligeramente el azafrán para que suelte más aroma.

02

Paso 02

Cocer las manitas: cuece las manitas en agua o caldo con laurel, media cebolla y sal, a fuego suave 2-3 horas (o en olla exprés 45 min), hasta que estén muy tiernas. Reserva el caldo.

Consejo: Las manitas piden cocción larga hasta que la gelatina se deshaga y se deshuesen fácil. Reserva el caldo de cocción: es oro para la salsa.

03

Paso 03

Sofrito: en una cazuela, pocha la cebolla picada y unos ajos en aceite hasta dorar, añade la harina y rehógala un momento.

Consejo: La harina rehogada (sin que se queme) ayuda a ligar la salsa. Un sofrito dorado es la base de la pepitoria.

04

Paso 04

Vino y caldo: moja con el vino blanco, deja reducir, y añade el caldo de cocción de las manitas, formando una salsa. Incorpora las manitas.

Consejo: El caldo de las manitas, gelatinoso, da cuerpo a la salsa. Deja que hierva suave para que ligue con la harina y el colágeno.

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Paso 05

El majado: en el mortero, maja las almendras tostadas, los ajos fritos, el azafrán y la yema de huevo cocido, con un poco de caldo, hasta una pasta.

Consejo: El majado es el corazón de la pepitoria: almendra para cuerpo, ajo y azafrán para aroma y color, yema para ligar. Májalo fino.

06

Paso 06

Ligar la pepitoria: incorpora el majado a la salsa con las manitas y cuece a fuego muy suave unos minutos, sin hervor fuerte, hasta que ligue amarilla y aterciopelada.

Consejo: Fuego suave tras añadir el majado: la yema no debe hervir fuerte o se corta. Mueve la cazuela para emulsionar; la salsa quedará dorada y ligada.

07

Paso 07

Emplatar: dispón las manitas de cordero en el plato de cerámica gris piedra y napa generosamente con la pepitoria de azafrán.

Consejo: Las manitas gelatinosas, bien napadas con la salsa amarilla. Reparte la salsa abundante: la pepitoria es para mojar pan.

08

Paso 08

Servir: termina con la clara de huevo cocido picada y perejil, y sirve de inmediato, bien caliente, con pan.

Consejo: Sirve caliente: las manitas melosas, la pepitoria dorada y la clara picada por encima son puro clasicismo castellano. El pan es obligatorio.

#Española#Intermedio#3 h 30 min#carne
Maridaje

Verdejo con crianza

Rueda, España

Con cuerpo y notas tostadas, acompaña la pepitoria de azafrán y almendra sin que la delicada salsa lo tape.

Blanco fermentado en barrica

Rioja, España

Untuoso y con volumen, dialoga con la textura gelatinosa de las manitas y la cremosidad del majado.

Tempranillo joven

Cigales, Castilla y León

Fruta ligera y taninos suaves, un tinto de la tierra que realza el guiso de casquería sin dominar la pepitoria.

Galería

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