
Bacalao Skrei con Pil-Pil de Kombu y Guindilla
El Skrei es el bacalao (Gadus morhua) migrador que cada invierno viaja desde el mar de Barents hasta las costas noruegas para desovar; ese esfuerzo le da una carne prieta, blanca y de escama gruesa, considerada la joya del bacalao fresco. Aquí lo tratamos con el respeto que merece: un pil-pil clásico al que sumamos alga kombu para un fondo umami profundo y guindilla para un punto picante y vasco. Confitamos el lomo suave en aceite con ajo, aprovechamos la gelatina de su piel para montar la emulsión y la reforzamos con el glutamato natural del kombu. El resultado es un pil-pil sedoso, con más hondura de sabor que el tradicional, coronando un pescado prieto y jugoso. Tradición vasca y mar del norte en un mismo plato.
Preparación Paso a Paso
8 pasos · 45 minPreparar los ingredientes
Sala ligeramente los lomos de Skrei y déjalos atemperar 20 minutos fuera de la nevera, secándolos bien con papel antes de empezar. Lamina los 4 dientes de ajo finos y uniformes y corta las dos cayenas. Limpia la tira de kombu frotándola con los dedos humedecidos, sin lavarla bajo el grifo: ese polvo blanco de la superficie es glutamato natural y es justo lo que buscamos.
Consejo: No enjuagues el kombu bajo el grifo: perderías el glutamato de su superficie, justo lo que buscas.
Infusionar el kombu
Calienta los 400 ml de aceite a fuego muy suave hasta unos 50 °C, sumerge la tira de kombu y déjala infusionar entre 8 y 10 minutos. No debe hervir en ningún momento: por encima de 60 °C el alga suelta un limo viscoso y notas amargas que estropean el aceite. Retírala cuando se haya ablandado y el aceite huela levemente a mar.
Consejo: El kombu no debe hervir: en caliente suelta alginatos amargos y un fondo viscoso. Infusión suave y fuera.
Dorar ajos y guindillas
En el mismo aceite, ya sin el alga, dora los ajos laminados y las guindillas a fuego suave 4 o 5 minutos. Retíralos en cuanto los ajos tomen un color rubio dorado, sin esperar a que oscurezcan, y resérvalos sobre papel: volverán al plato como decoración al final. Un ajo quemado amarga los 400 ml enteros y no hay arreglo.
Consejo: Reserva un par de guindillas y unas láminas de ajo para decorar el plato final.
Confitar el bacalao
Ajusta el aceite a 55-60 °C y coloca los lomos con la piel hacia abajo. Confítalos entre 8 y 10 minutos cucharando el aceite por encima continuamente. El Skrei es más magro que el bacalao común y se pasa antes, así que vigila: está cuando la carne blanquea y las lascas empiezan a insinuarse pero todavía no se separan solas.
Consejo: El Skrei está en su punto cuando las láminas empiezan a separarse pero el centro sigue nacarado.
Separar el aceite
Retira los lomos con espátula ancha y resérvalos templados. En el fondo habrá quedado un poso blanquecino y algo gelatinoso, que es la gelatina que ha soltado la piel y el único agente ligante de esta salsa. Cuela el aceite con ella a un bol y espera a que baje a 40-50 °C: más caliente no emulsiona y más frío cuesta arrancar.
Consejo: La gelatina del Skrei, reforzada con los polisacáridos del kombu, hará una emulsión especialmente estable.
Montar el pil-pil
Mueve el cuenco en círculos continuos mientras añades el aceite templado en hilo finísimo, con paciencia de mahonesa. La mezcla tardará un par de minutos en reaccionar y entonces blanqueará de golpe y espesará hasta quedar cremosa. Si se corta, detente, añade una de las dos cucharadas de agua fría y vuelve a montar desde poco líquido.
Consejo: Añade unas gotas de agua fría desde el principio: aportan la fase acuosa que la emulsión necesita para ligar.
Rectificar el punto
Prueba y rectifica de sal, teniendo en cuenta que el kombu ya aporta salinidad y umami, así que quédate corto. Ajusta el picante con un poco más de guindilla si lo quieres marcado. Si el pil-pil ha quedado excesivamente denso, aflójalo con unas gotas de la segunda cucharada de agua fría, siempre moviendo en círculos y de gota en gota.
Consejo: Prueba y corrige el umami: si el kombu se quedó corto, una gota de soja levanta el fondo sabroso.
Emplatar y servir
Extiende el pil-pil en el fondo de una cazuela de barro templada y coloca encima los lomos de Skrei con la piel hacia arriba. Decora con las láminas de ajo doradas y las guindillas que reservaste. Sirve al instante: la emulsión aguanta ligada unos minutos en caliente, pero al enfriarse se separa y ya no vuelve.
Consejo: Sirve en cuanto montes la salsa: recién hecho el pil-pil brilla y liga como en ningún recalentado.
Albariño
D.O. Rías Baixas
Salinidad atlántica y acidez que equilibran el umami del kombu y la grasa de la emulsión.
Txakoli
D.O. Bizkaiko Txakolina
Frescor y aguja carbónica que casan con el pil-pil y aligeran el picante de la guindilla.
Godello
D.O. Monterrei
Mineralidad y fruta blanca que sostienen el fondo umami sin restarle protagonismo al Skrei.
Galería
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