
Rape a la Marinera con Patata y Azafrán
El rape (Lophius piscatorius) es uno de los pescados más nobles del recetario marinero: carne firme, densa y magra, con poca grasa y un colágeno que aguanta guisos y cocciones sin desmigarse, por lo que resulta ideal para una cazuela como esta. A la marinera lo cocinamos con un sofrito honesto, patata que se abre y engorda el caldo, y azafrán que tiñe todo de oro y perfuma con su aroma inconfundible. Es cocina de puerto, de las que se hacían con lo que traía la barca y una despensa corta pero sabia: un plato de cuchara con pescado que reconforta y sabe a mar de verdad. La patata suelta su almidón y liga la salsa sin ayuda, el azafrán aporta color y fondo aromático, y el rape corona el conjunto con su textura carnosa. Sencillo, humilde y grandioso a la vez, de esos guisos que saben mejor al día siguiente y que encierran toda la sabiduría de la cocina marinera española.
Preparación Paso a Paso
8 pasos · 1 hPreparar los ingredientes
Reúne y ordena todo antes de encender el fuego, porque a partir del paso 6 la receta va contrarreloj. Pide en la pescadería que te limpien las colas y te guarden la cabeza y las espinas. Corta los 800 g de rape en medallones de unos 3 cm, sécalos bien con papel y devuélvelos a la nevera. Pica la cebolla y los 3 dientes de ajo en brunoise fina, lava el puerro y la zanahoria, y ten a mano el azafrán, el vino y el tomate.
Consejo: Guarda siempre la cabeza y las espinas del rape: de ellas sale el fumet que da alma al guiso.
Elaborar el fumet
Pon la cabeza y las espinas en una olla con el puerro partido en dos, la zanahoria en rodajas y 1 litro de agua fría. Arranca a fuego medio y, en cuanto rompa a hervir, baja al mínimo: el fumet debe temblar, nunca borbotear. Retira con espumadera la espuma gris de los primeros minutos y cuece 20 minutos exactos, ni uno más. Cuela por un colador fino, sin presionar las espinas, y reserva el caldo caliente.
Consejo: No lo cuezas de más ni a borbotón fuerte: un fumet de pescado se enturbia y amarga si hierve demasiado.
Pochar la cebolla
Calienta las 4 cucharadas de aceite en una cazuela ancha de fondo grueso a fuego medio-bajo. Añade la cebolla picada con una pizca de sal, que la ayuda a soltar agua, y póchala entre 12 y 15 minutos removiendo de vez en cuando. Tiene que quedar transparente y brillante, sin una sola zona dorada: si coge color, el guiso perderá el fondo dulce. Incorpora el ajo y sofríe un minuto más, solo hasta que perfume.
Consejo: Un sofrito paciente y a fuego suave es la base dulce del guiso: no tengas prisa.
Hacer el sofrito
Sube a fuego medio y añade los 200 g de tomate triturado. Sofríe entre 8 y 10 minutos removiendo cada poco. Sabrás que está listo cuando el color pase del rojo vivo a un teja oscuro y la mezcla se despegue del fondo dejando surco al pasar la cuchara. Vierte entonces los 100 ml de vino blanco, sube el fuego y deja evaporar 2 o 3 minutos, hasta que al acercar la nariz ya no huela a alcohol sino a vino cocido.
Consejo: El tomate bien sofrito pierde acidez y concentra su dulzor: espera a que cambie de color.
Cocer patatas y azafrán
Tuesta las hebras de azafrán 20 segundos en una sartén seca, desmenúzalas y déjalas infusionar en un cazo con un poco del fumet caliente. Casca los 600 g de patata en lugar de cortarlos: clava la punta del cuchillo y rompe el trozo con un giro, para que la superficie irregular suelte almidón y ligue el caldo sin harinas. Añádelas, remueve un minuto y cubre con el fumet y el azafrán. Cuece 18 a 20 minutos.
Consejo: Casca la patata rompiéndola con el cuchillo: suelta más almidón y liga el caldo sin harinas.
Añadir el rape
Pincha la patata: debe entrar sin resistencia pero sostener la forma, y el caldo tiene que haber espesado ligeramente con el almidón que ha soltado. Si lo ves todavía muy líquido, sube el fuego 2 minutos con la cazuela destapada antes de seguir. Salpimenta entonces los medallones de rape por las dos caras y repártelos sobre la superficie del guiso, sin hundirlos ni montarlos unos sobre otros.
Consejo: El rape va al final: le bastan pocos minutos para quedar jugoso sin volverse fibroso.
Cocinar el rape
Baja al mínimo y cuece el rape entre 4 y 6 minutos según el grosor de los medallones. Mueve la cazuela con un vaivén suave en lugar de remover con cuchara, que rompería las piezas y enturbiaría la salsa. Está en su punto cuando la carne pasa de translúcida a blanco opaco y se abre en láminas al presionarla. Retira del fuego y deja reposar tapado 5 minutos: termina de hacerse con el calor residual.
Consejo: El reposo asienta los sabores y da cuerpo a la salsa: no sirvas nada más apagar el fuego.
Emplatar y servir
Sirve en la propia cazuela, recién reposada, repartiendo medallones y patata y napando con la salsa dorada de azafrán. Espolvorea el perejil picado en el último momento y fuera del fuego, para que conserve el verde y el aroma en vez de apagarse. Rectifica de sal solo ahora: el fumet se ha concentrado durante toda la cocción y salar antes es el error que más veces estropea este guiso.
Consejo: Lleva la cazuela a la mesa recién reposada: el guiso brilla y el pan pide mojar en la salsa.
Godello
D.O. Valdeorras
Con cuerpo y notas minerales, aguanta la untuosidad del guiso y su fondo de azafrán sin perder frescura.
Albariño
D.O. Rías Baixas
Salinidad atlántica y buena acidez que acompañan el fumet de rape y el punto marinero del plato.
Fino en rama
D.O. Montilla-Moriles
Seco y punzante, su crianza bajo velo de flor realza el azafrán y aporta nervio a un plato de cuchara sabroso.
Galería
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